De Rosas pasó el examen en la audencia pública

Quienes se presentaron para exponer argumentaciones contrarias a la designación en la Fiscalía de Estado no supieron defender sus argumentaciones, por lo que Joaquín de Rosas pasó con soltura la prueba.

El candidato a fiscal de Estado, Joaquín de Rosas, pasó sin inconvenientes su audiencia pública y todo indica que el próximo 2 de junio en la votación secreta que se haga en el Senado, conseguirá las bolillas blancas que lo habiliten para asumir en el cargo que dejó vacante Pedro Sin.

Es que el postulante salió bien parado porque ninguna de las personas que se acercaron hasta el salón Rojas para exponer en su contra logró hacer una denuncia concreta. Es decir que, al no explicar bien su cometido, las acusaciones no tuvieron claridad y perdieron fuerza.

A esto se sumó que los senadores de la comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales que le preguntaron –dos oficialistas, un demócrata y un cobista-  no realizaron ningún tipo de cuestionamiento que incomodara al fiscal adjunto, quien se despidió de la audiencia con una promesa: seguir “haciendo mi trabajo con honestidad”.

La mañana comenzó temprano para Joaquín de Rosas, quien a las 9 llegó hasta el edificio que el Senado ocupa en Gutiérrez y 9 de Julio. A las 10 ingresó al salón Rojas y con un recinto completo, pero no tan lleno como el que se vio con Carlos López Puelles, comenzó la audiencia.

La primera exposición fue a favor del candidato, pero no la segunda. Alberto Ortubia fue quien comenzó a indagar al funcionario sobre un terreno que la esposa de De Rosas adquirió en el barrio Dalvian. Si bien el abogado pretendió que se le explicara cómo lo hizo y porqué debe más de 7 mil pesos del impuesto inmobiliario, estas preguntas se consideraron como personales y por esto no se respondieron.

Si bien Ortubia realizó una denuncia –que se reflejó en notas periodísticas- intentando demostrar la presunta relación entre la familia Vila y el candidato, hoy no logró su cometido, porque su exposición no tuvo sustento y el resto de la audiencia no entendió a donde quería llegar.

El único dato que aportó el denunciante sobre De Rosas fue el que se refirió a la encuesta que hizo el Colegio de Abogados, donde por 86 a 64 votos se determinó al fiscal como el mejor candidato a suceder a Sin. Al respecto, preguntó irónico: “86 sobre los seis mil profesionales que tiene la institución”.

Luego de esta exposición, fue el turno del abogado Alfredo Guevara, quien acusó al postulante de haber trabajado en la dictadura militar y que esto no lo hacía apto para defender los derechos humanos.

En este punto, De Rosas, contestó: “Trabajé en varias dictaduras y sí, técnicamente trabajé en la época de los militares, como tanta otra gente”.

Además el profesional le recriminó –también al ex fiscal Aldo Giordano- favorecer al grupo Vila- Manzano, es decir ser “funcional” a ciertos empresarios. Si bien Guevara tenía un cuestionario de 25 preguntas, las mismas no pudieron ser contestadas públicamente por falta de tiempo.

Por último el ex funcionario se lamentó porque la votación del próximo 2 de junio es secreta, con bolillas blancas y negras. Al respecto el senador justicialista, Miguel Serralta, explicó que este sistema se utiliza por que así lo establece la Constitución provincial.

Entre los 16 exponentes se destacó el titular de OIKOS, Eduardo Sosa, quien manifestó su preocupación por que Fiscalía “no defiende a los mendocinos” y al respecto preguntó sobre la dirección de Ambiente, de la cual De Rosas le aseguró que si asume la va a reforzar con más personal.

Otro de los que se manifestaron en contra del fiscal fue el diputado Humberto Montenegro. Si bien el legislador le bajó el tono a sus palabras, remarcó que espera que se cambie el rumbo de la Fiscalía porque no resuelve los casos.
 
Pero además el cobista, le consultó sobre Llancanelo, donde el director de Asuntos Ambientales de Fiscalía, Amilcar Moyano, sugirió que se paralicen los trabajos petroleros porque falta documentación.

Al respecto, De Rosas, sólo contestó que “falta información” y que una vez que se consiga se tomaría una resolución.

Los senadores de la Comisión tuvieron poca presencia

Luego de la ponencia que hicieron los presentes, le tocó el turno a los senadores de la comisión. El primero en preguntar fue el justicialista Leonardo Giacomelli, quien consultó sobre la celeridad de las causas y el personal.

El candidato reconoció que le “falta gente” y que “los sueldos son limitados”, pero aseguró que le va a poner su impronta a la Fiscalía resolviendo todos los casos.

Luego consultaron el oficialista Miguel Serralta y el cobista Juan Carlos Jaliff, que hizo una aclaración sobre el voto secreto.

Por último intervino el demócrata Aldo Giordano. El ex fiscal de Estado defendió a De Rosas y colocó las denuncias hechas en su contra como parte de una “pelea de medios”. Además apuntó contra el ex gobernador Arturo Lafalla.

“Lo que vuelve loco a los medios es el tema Vila, se atacan entre ellos y manchan el honor de los funcionarios, no importa lo que se diga acá”, dijo Giordano, en alusión a la vinculación que intentaron hacer algunos de los presentes entre el candidato y el grupo empresarial.

El senador puso de ejemplo el caso de la pelea por los terrenos que la UNCuyo perdió ante el Dalvian y la vinculación que se hizo en ese momento de la participación de Fiscalía. 

“¿En el famoso caso de la Universidad, y el Dalvian, el juez decía es una donación o no? Y Catastro no respondía, porque el director no estaba porque era un inútil, estaba en España a donde fue para hacer un curso para saber como hacer su trabajo. Y después lo echó Lafalla, que era un timorato, o me tenía miedo, o era un cómplice. Y la prensa ha usado esto muchas veces, y lo mete en el lío a De Rosas”, dijo Giordano.

La participación de los senadores fue escasa y la poca intervención que hubo no influyó en la audiencia, por eso la sensación que quedó es que el postulante de Celso Jaque obtendrá sin problemas el cargo de fiscal de Estado.

Por último, Joaquín de Rosas, agradeció a los presentes y si bien aseguró que su trabajo es “desgastante”, manifestó a la vez que le “gusta” y por eso prometió “seguir haciendo mi trabajo con honestidad”.