Un reclamo que ya tiene más de 4 meses

Los productores vienen reclamando desde fines de setiembre soluciones para su situación. Félix los miró de lejos. Da Dalt se les ha acercado bastante. Se han conseguido algunos paliativos, pero los padecimientos de los productores no cesan.

Foto: Mediamza.com
Foto: Mediamza.com

El proyecto presentado por los concejales justicialistas Silvia Ramos de Lorca y Alfredo Morán la semana pasada, podría definirse como el último eslabón de una cadena que contiene casi exactamente los mismos puntos que el primer documento que elaboraron a principios de octubre un grupo de productores en Real del Padre.

Aquellos que se reunieron en el salón 12 de octubre comenzaron con un reclamo que sucesivamente se vienen presentando en una serie interminable de reuniones que empezaron cuando las heladas de setiembre destruyeron un importante filón productivo del sector agropecuario y afectaron diversos cultivos, además de las tormentas de viento y piedra que asolaron nuestro departamento y a Gral. Alvear. 

La coincidencia y semejanza entre los tópicos se hace evidente cuando se comparan el documento emitido por los agricultores con el proyecto de los concejales presentado la semana pasada y muestra que más allá de las buenas intenciones y los predicados en cuanto a la necesidad de implementar paliativos para la grave situación de los sectores productivos, las soluciones no son abarcativas y tardan en llegar.

En la última semana de setiembre y desde las primeras semanas de octubre, los productores se peleaban con Mercau y amenazaban con cortar las rutas e ir a la ciudad de Mendoza y llevar sus reclamos hasta la misma casa de Gobierno.

Todo eso ocurrió, cortaron las rutas, viajaron a Mendoza, siguieron discutiendo con el ministro de la Producción y funcionarios de segundas y terceras líneas, incluso ya en noviembre, fueron recibidos por los concejales, pero las soluciones no terminan de aparecer.

Las quejas de los productores y las críticas a la gestión de los funcionarios de Jaque, tuvieron todos los matices posibles y como resultado de ambas cosas, las críticas y la escasa gestión, se han entregado subsidios, insumos y otras asistencias para productores afectados en una superficie que llega a las 10.000 hectáreas, según dice la publicidad oficial, pero los productores consideran insuficientes los aportes.

El intendente Félix, si bien atendió los reclamos y prometió gestiones, se mantuvo a considerable distancia de las manifestaciones y al dejar la intendencia para asumir su banca como diputado nacional, las gestiones quedaron truncas.

En las últimas semanas,  los productores se han arrimado y han establecido un muy buen diálogo con la Intendente Da Dalt, quien volvió a llevar, esta vez personalmente, sus reclamos a Mendoza, pero el tiempo pasa, las soluciones no llegan y mientras tanto los damnificados siguen sufriendo penurias por la destrucción del circuito económico y productivo que les permitía subsistir.

Justo es reconocer que la semana pasada la intendente anunció que el millón de pesos que llegará desde la Nación será en carácter de subsidio, es decir, sin la necesidad de que sea reintegrado, y que la Sra. Intendente prometió administrar esa suma “a la altura de las circunstancias”, cosa que seguramente ocurrirá. 

Pero no deja de ser necesario observar que sigue siendo futuro el tiempo en el que se conjugan todos los verbos de tales aseveraciones.