La jornada de ayer estuvo marcada en el ámbito de la Municipalidad por el revuelo que causó la protesta que llevaron adelante los productores agropecuarios en la delegación local del Ministerio de Economía y luego en el recinto del Concejo Deliberante. La aparente calma que se vive en términos políticos dentro del contexto municipal, cuya principal preocupación pasa hoy por hoy por el recambio de autoridades que se avecina, se vió convulsionada por el destemplado grito, que en algunos casos con desesperación, profirieron los agricultores reclamando atención a sus problemas.
La habitual sesión del Concejo se desarrollaba con calma mientras los productores se encrespaban en su diálogo, que ya había comenzado bastante ríspido con el delegado local del Ministerio de la Producción, Martín Goulou, frente a la Plaza San Martín, a escasos metros del recinto de sesiones del Concejo.
Goulou es un hombre muy resistido por los productores, quienes consideran que su gestión ha sido muy pobre, por no decir nula, en resultados que acerquen soluciones a los reclamos ruralistas, y a pesar de que hace ingentes esfuerzos por establecer canales de diálogo con los manifestantes cada vez que se le hace posible, los ruralistas parecen haber perdido la paciencia y no toleran ni siquiera escuchar la mención de su apellido. Cada vez que Goulou aparece en escena, la tensión del diálogo se eleva, indefectiblemente.
Por eso ayer, después de invitar a un grupo reducido de representantes de los productores a reunirse en las oficinas de la delegación, y ante la negativa de los manifestantes, Goulou decidió abandonar el diálogo y retirarse a sus oficinas, lo que ofuscó aún más a los agricultores, quienes decidieron ir al recinto de sesiones para reclamar a los Concejales alguna gestión mediadora para sus reclamos.
Reunión en el Concejo
Recibidos que hubieron los concejales los reclamos de los productores, decidieron convocar a Goulou al Concejo para escuchar sus razones. Con él se reunieron los concejales de todos los partidos en las oficinas del primer piso del palacio municipal y una vez concluída la reunión, vovieron al recinto del Concejo Deliberante, donde los esperaban los productores para dar lugar a un intercambio de apreciaciones y justificaciones entre agricultores y funcionarios.
El presidente del Concejo, Anibal Ríos, abrió la ronda de alocuciones informando que "ante el reclamo que ustedes están haciendo y que personalmente considero totalmente legítimo, hemos conversado por teléfono hace escasos 5 minutos con el ministro Mercau convocándolo a que viaje a San Rafael para que se reúna con todas las asociaciones. Estamos dispuestos a ofrece el salon del Concejo como ámbito de debate, para ir definiendo fechas de pago de acuerdo a las promesas que el gobierno tuviera". Asimismo Ríos destacó la actuación del Concejo en esta problemática y aseveró "el compromiso y la solidaridad del Cuerpo con los productores".
Inmediatamente después del concejal demócrata, tomó la palabra el Sr. Martín Goulú, quien manifestó una vez más el compromiso del Gobierno, dentro de sus posibilidades financieras, para resolver los problemas de la helada y el granizo. Goulou enfatizó el trabajo realizado por los concejales e indicó que " en esta mesa vamos a trabajar y dirimir todos los inconvenientes y todas las dudas que puedan tener los productores , no nos olvidemos que hay mas de 14 asociaciones representativas y también el Concejo Deliberante y la Municipalidad a través del área de Desarrollo Local del Municipio, tienen participación en la misma.
"Con respecto al petitorio que me han hecho los concejales en general , han solicitado la visita del ministro a la mesa de trabajo de los productores y la idea es que a más tardar el miércoles de la semana entrante Mercau venga a San Rafael", dijo Goulou.
Apenas dejó de hablar el funcionario, un productor local le exigió soluciones y manifestó que "estamos hartos de promesas; desde el 17 de diciembre nos vienen peloteando, dame soluciones porque yo a la mesa de mi casa no le puedo llevar más compromisos", dijo ofuscado.
Gouloú vovió a referir el compromiso asumido e invitó al diálogo en la mesa agropecuaria a todos los que tuviesen dudas. Aclaró que "la idea es conformar una mesa de negociación para que los representantes de cada Asociación puedan expresar sus inquietudes y malestares y de esa manera resolver cada situación", expresó.
La voz de los productores
Una vez que Goulou concluyó su alegato y se despidió de los presentes, los productores comenzaron a descargar su desagrado contra los funcionarios alli presentes.
Varios manifestaron su descontento respecto a la políticas productivas y a las formas que utiliza el gobierno provincial para negociar cada problema. Se oyó decir que "tenemos que ser piqueteros para cobrar 1800 pesos y dejar de trabajar la tierra" o bien "que el gobierno mantiene vagos y que divide a los productores para poder reinar".
Otros un poco más exaltados pidieron la renuncia del Ministro, si la reunión no se efectúa esta semana, inclusive el presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios de San Rafael, Marcelo Villalón, expresó textualmente que "si el viernes Mercau no viene con una solucion de pago concreta, con fecha cierta, con planes para los diversos cultivos y para la erradicación, y con el compromiso de él en persona, yo creo va a tener que renunciar él y compañía", dijo.
Una mujer, esposa de un productor, terció en la discusión y vociferó "que el Gobierno transa con las empresas y los único perjudicados son los productores, estamos hartos de que se burlen de nosotros, ustedes subsidian empresas que viven jodiéndonos", dijo y preguntó "¿yo quisiera saber que pasa si todos dejamos de pagar impuestos? Si ocurre esto ustedes no podrían cobrar su sueldo".
A esto último se sumaron otras voces reclamando por "la falta de conciencia de los gobernantes provinciales. No saben lo que significa trabajar en el campo, están tirando de la cuerda demasiado, nos agobian con los impuestos y nadie le da valor a lo que producimos, las ganacias se las llevan los empresarios y ustedes no hacen nada. Si esto continúa se nos va a salir la cadena y vamos a hacer un desastre".
Inmediatamente tomó la palabra el Presidente del Concejo, el demócrata Ríos, agradeciendo a los ruralistas por su presencia en el recinto y reafirmó el compromiso de los concejales para acercar soluciones a estos temas. Asimismo, el concejal justicialista Mauricio Sat indicó que "queremos acompañar a los productores en sus reclamos, confío en que todos juntos vamos a llegar a una solución", expresó.
Conflicto de difícil solución
La situación que plantea este grupo de productores, obliga a conjeturar sobre cuál será la evolución del conflicto, que por el momento, no parece tener una solución viable en el corto plazo.
Es que uno de los factores que más inquieta a los manifestantes de ayer, es que el gobierno provincial ha dejado muy en claro que no los reconoce como un sector con el cual le interese dialogar. Muchas y variadas han sido las justificaciones que tanto el propio gobernador Celso Jaque, como oportunamente su ministro Mercau, han esgrimido para justificar el por qué no quieren dialogar con los productores liderados por Villalón y Franciulli. El más remanido de los argumentos es la falta de personería jurídica de la agrupación, lo cual ofusca aún más a los productores, por cuanto ellos dicen no sentirse representados ni por la Cámara de Comercio, ni por la Sociedad Rural ni por ninguna otra institución, por eso es que decidieron conformar esta nueva agrupación, para ejercer por su propio derecho la gestión de sus reclamos.
Mientras tanto, el gobierno se sienta a dialogar, consigue acuerdos y viabiliza recursos hacia las entidades mencionadas y aunque estos recursos resultan frecuentemente escasos y generalmente tardíos, no parecieran servir más que para mostrar por un lado que el gobierno está haciendo algo, mientras que por otro lado, los agricultores que se manifestaron ayer, se sienten marginados, o como ellos mismos definen, "ninguneados" por el gobierno de Jaque, aumentado su ofuscación y efervescencia.
La estrategia del gobierno apuesta evidentemente a demorar las soluciones para este sector, con la secreta esperanza de que el tiempo transcurrido aplaque los ánimos y diluya las protestas, pero la resistencia del sector, que parece haber interpretado la intención de los funcionarios, hace que sus reclamos se vuelvan cada vez más intempestivos, mientras crece la cantidad de concurrentes a las reuniones que todos los jueves realizan en el "galpón Giménez", en la zona de Los Claveles.
El ambiente se caldea, mientras el conflicto no cede ni tiene atisbos de solución.
Ojalá no se desmadre y se encuentren los canales de diálogo para reducirlo.