Puzzle 2011 para Jaque; Cazabán en la pelea

La figura de Alejandro Cazabán es inquietante. En el último año ha logrado transmitir ese sentimiento por dentro y por fuera del Gobierno de Celso Jaque. Cada vez que desde el Cuarto Piso de Casa de Gobierno se advierte que el jefe de gabinete llama a conferencia de prensa la agenda periodística se altera.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

La figura de Alejandro Cazabán es inquietante. En el último año ha logrado transmitir ese sentimiento por dentro y por fuera del Gobierno de Celso Jaque. Cada vez que desde el Cuarto Piso de Casa de Gobierno se advierte que el jefe de gabinete llama a conferencia de prensa la agenda periodística se altera.

Este último año que está por terminar se pareció mucho a 1999 al último año del gobierno de Arturo Lafalla cuando el entonces “ministro-niño” –así lo llamaron peyoritamente los comisarios policiales- ejecutó la reforma en seguridad y sus decisiones alteraban el ánimo de los policías a diario.

La pulseada permanente



Con varios años más de experiencia Cazabán maneja la vida interna de la administración gubernamental con mano férrea y se ha transformado en la sombra de Celso Jaque en cualquier aparición pública del mandatario. Su perfil público ha subido desde el 2 de diciembre del año pasado cuando denunció en la Legislatura que Jaque y él fueron extorsionados por los empresarios Daniel Vila y José Luis Manzano porque el gobierno no cedía a subir la rentabilidad de la empresa distribuidora Edemsa controlada por el tándem empresarial. En este último mes otra vez cobró relieve con el mismo caso. La confrontación reverdeció y sobre todo con su decisión de emplazar a Edemsa para que pague las multas por las deficiencias e incumplimientos de obras.

Desde hace tres semanas el tándem Vila-Manzano viene publicando en el diario Uno una sección seudoperiodística llena de difamaciones apuntando especialmente al gobierno, a enemigos y a rivales empresariales de la dupla empresaria haciendo hincapié en la sexualidad y la vida íntima de estos para ridiculizarlos y minarlos anímicamente. Una versión más explícita de lo que fue el mal recordado El Guardián nave insigna de la campaña sucia atribuida al ex banquero menemista Raúl Moneta. 

Ayer Cazabán uno de los blancos de ese libelo salió a reclamar el pronunciamiento del arco político sobre el asunto y denunció por el diario Los Andes que hay en la Legislatura un “interbloque manzanista”. El secretario General de la Gobernación señaló que hay dirigentes que son empleados del grupo económico sin dar nombres.

Cazabán hizo estas declaraciones a Los Andes en el contexto de un informe donde se evidencia la presunta acción del Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) a favor de los intereses de la distribuidora eléctrica Edemsa en manos del grupo Vila-Manzano. La distribuidora es la empresa más importante dentro del grupo y el Gobierno sospecha que es la ventanilla recaudadora para financiar otros proyectos privados de Vila y Manzano por lo que ha tomado medidas que irritan a los empresarios. Por ejemplo: ha pedido que los directores por el Estado tengan dentro del edificio de la misma empresa una oficina propia.

La respuesta de Jaliff al desafio de Cazabán

A propósito, a modo de respuesta, el senador radical Juan Carlos Jaliff quien también “cobró” en el Uno por haber motorizado el jury fallido al fiscal de Estado reveló un episodio ocurrido en 2007 durante la transición entre el gobierno de Julio Cobos y el de Jaque. “Para ese tiempo Cazabán me fue a ver (Jaliff era vicegobernador) y me pidió que no adjudicáramos las áreas petroleras secundarias al grupo Vila-Manzano. Yo le dije que eso quedaría pendiente para el próximo gobierno y al final se las terminó adjudicando. Esto se parece cuando Kirchner no tenía conflictos con Clarín todo estaba bien y cuando se peleó con ese multimedios declaró la guerra contra los monopolios”, relacionó el dirigente cobista.


Jaliff recordó una charla con Cazabán en 2007.

Subido a ese tren Jaliff levantó el guante de Cazabán y confirmó que el mañana, martes planteará que el Senado se involucre en el desempeño del EPRE y el control a Edemsa. Y además advirtió impulsará un análisis legislativo sobre el contenido de la vergonzante publicación del Uno. “Ya sé que me ‘atendieron’ a mi, por lo menos no se metieron con mi inclinación sexual y voy a salir del closet cuando yo quiera”, ironizó Jaliff. De todos modos, Jaliff aprovechó para mandarle un mensaje a Cazabán: “Debería ser más preciso cuando hace esas denuncias con respecto a los legisladores y pide apoyo político y resulta que hasta el presidente de la Corte (Alejandro Pérez Hualde al que Cazabán señala como un "militante radical) termina siendo blanco de sus críticas”.

En el gobierno quedaron azorados con las declaraciones del jefe de gabinete, y en medio de ese estupor silencioso admitieron que Cazabán parece saltar sin red. Pero esa actitud también repercute en el Multimedios Uno donde se nota el temor que ha logrado instalar el súper ministro con sus intimaciones de pago de sanciones a la empresa concesionaria eléctrica a la que terminan cediendo pagando “bajo protesta”.

“La verdad es que les perdió el miedo hace rato. A esta altura no le importa si lo tratan de homosexual mientras que paguen lo que tiene que pagar. La inclinación sexual ya no es un factor agraviante después de la confesión de Ricky Martin y de la ley de matrimonio igualitario”, dijo socarronamente un colaborador de Cazabán en las últimas horas.

El EPRE en la mira de cazador interventor: reaparece Elián Japaz

Esta contienda cuenta con espectadores que alientan la acción de gobierno veladamente. En el Gobierno dicen que se ha conformado una especie de “multimedios anti Vila-Manzano” señalando al diario Los Andes y al Grupo de Sigifredo Alonso y con el soporte incondicional del Grupo Andino del empresario Omar Álvarez ex socio de Daniel Vila como los principales motores de la reacción de Cazabán.

Hay un ambiente “intervencionista” que alienta la acción de Cazabán. Los que más pretenden que el Gobierno intervenga Edemsa y le quite las concesiones petroleras a Vila-Manzano. Sin embargo el gobierno se encuentra relativamente cómodo con esta situación actual: presiona, mantiene una actitud rígida y logra sacarle plata a Edemsa (el último pago fue la semana pasada por 20 millones de pesos).


La sede del EPRE donde se aproximan cambios.

Pero aún así no descuida ese “clamor sordo” que le permite mantenerse en esta pulseada diaria porque a la vez este contexto le ha permitido revitalizarse ante la opinión pública con la consiguiente mejora de la imagen del justicialismo local. Un buen porcentaje de esta mejora se debe al efecto post Kirchner que llevó a la presidenta al tope de las encuestas y otro tanto este tironeo con los multiempresarios que muchos de sus emprendimientos dependen del Estado.

Entonces ¿cuál será el siguiente paso para sostener esta tensión que le reditúa al Gobierno? Para esto hay que prestar atención al destino del EPRE. En silencio Cazabán piensa en una intervención del ente de control y oportunamente espera que la Legislatura apruebe el pliego de antecedente de Elián Japaz, actual concejal peronista de Maipú y ex presidente de la desaparecida estatal Emse.    

El contrapunto con el Chueco

Cazabán no se quedó quieto este fin de semana y se despachó a gusto apuntando esta vez hacia la interna justicialista. Como se ha dicho el peronismo local ha caído en cuenta que como expresión partidaria avanzó varios casilleros pero no así como gobierno ni mucho menos la figura de Jaque. Por eso se firmó un armisticio interno el 17 de noviembre en el festejo de la militancia.



Allí se encontraron el líder del sector Azul, Juan Carlos Mazzón y el mismo Cazabán principal ariete de la Línea Mendoza encabezada por el mismo Jaque. El Chueco remarcó que no había que desperdiciar esfuerzos en crear frentes internos del justicialismo local en obvia alusión a la reciente creada Línea Mendoza.

En una entrevista a la radio Red 101 el sábado Cazabán remarcó la vocación de dirimir los liderazgos a través de una interna, tal como lo ha expresado el mismo Cazabán en las reuniones partidarias con los 10 intendentes peronistas. Fue una respuesta a Mazzón aunque es claro que están midiendo fuerzas y es lo más probable que la resolución no sea una votación interna sino que haya acuerdo.

Entonces si finalmente se evitará la interna ¿cómo será el reparto del PJ? La mirada de Mazzón es proclive a la conservación de los distritos y consolidar el poder azul en los departamentos que ahora gobierna. A cambio, se prevé que Jaque terminará imponiendo su aspiración de convertirse en el gran elector para designar al candidato a gobernador y decidir por sí mismo su futuro político.



¿Quién quiere ser candidato? Cazaban, Bermejo y Miranda.

Todo se propende porque todavía no hay quien haya manifestado un genuino sentimiento de vocación de poder. Ningún intendente piensa en la gobernación. Ni de un lado ni del otro. Ni el maipucino azul Adolfo Bermejo (el mejor conceptuado por las encuestas) se muestra decidido. Ni el lasherino Rubén Miranda el presidente del PJ y uno de los sostenes territoriales de Jaque (el otro es Alejandro Abrahám de Guaymallén), se muestra como opción. Sólo saben que el sello partidario a levantado la cotización electoral como para esperanzarce en competir palmo a palmo con el radicalismo. Pero nadie quiere ser mascarón de proa de una nave con futuro incierto todavía.

Por eso Jaque hace valer su antecedente de haber demostrado voluntad de gobernar cuando nadie del PJ le creía y ahora es el gobernador. Por lo tanto se siente con el derecho de tener el margen de definir si será o no candidato a diputado nacional.

Dado esto parecen compatibles la impronta conservacionista de Mazzón y las ansias de Jaque convertirse en protagonista interno. Y es ahí donde crece la única figura que retransmite, interpreta y potencia la idea jaquista. ¿Hay alguien más parecido que la propia sombra de uno mismo?  

De a poco, con su perfil frontal, seguro de ejercer el poder durante el año que le queda en el Gobierno de Jaque, el abogado Luis Alejandro Cazabán se muestra como un potencial candidateable sostenido sólo por Jaque. Claro, recuerda el mismo malargüino, “el Ale” (así lo llama) tendrá un solo punto de apoyo pero no es ni mas ni menos que el del gobernador. Aunque la mayoría de los dirigentes peronistas no le reconozcan esa condición con peso político en sí mismo.