Bolivia se seca

Donde antes había agua, solo queda desierto. El caso de la catástrofe por la pérdida de un lago en ese país. Y ya hubo otros.

Foto: eldeber.com.bo
Foto: eldeber.com.bo

 Sequía, desvío de aguas para otros fines, calentamiento global y contaminación de las mineras han confabulado contra el lago Uru Uru, ubicado en Oruro, Bolivia, y han generado un escenario catastrófico. 


No hay agua, situación que provoca la muerte de los animales o los obliga a migrar y llena de desesperación a los pobladores, que ven que sus medios de subsistencia se escapan de las manos, provocando la desesperación.





En febrero, Oruro se enfrentó con la noticia de que el lago Poopó, que tenía más de 2.300 kilómetros cuadrados y era el segundo más grande de Bolivia en extensión, se había quedado sin agua. Ahora el lago Uru Uru, de 135 kilómetros cuadrados, que se apreciaba a la salida de la ciudad por la vía a Pisiga, es el que ha desaparecido.

Un recorrido hecho por el diario boliviano El Deber constató que en el lago situado a 2.706 metros sobre el nivel del mar, y que es rica en pejerrey, pariguanes y patos salvajes, no se ve agua por ningún lado:


Metros más allá, otro letrero: "Parque acuático natural". El lugar tiene una construcción central, parrilleros, canchas deportivas, juegos infantiles. Al fondo, un anuncio de que en el lugar se pueden apreciar aves silvestres. La realidad es que el denominado parque acuático no tenía agua ni animales y estaba cerrado para el público, describe El Deber.






Tres horas de recorrido fueron suficientes para ratificar que esto es una tragedia. Un experto confirma las causas (ver el análisis adjunto). El gobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez, dice que la sequía no es de ahora, y que siempre hubo forma de enfrentarla, pero el Uru Uru se secó. Fuente: El Deber