El líder opositor venezolano Henrique Capriles denunció hoy que el mecanismo de control de compras mediante lectores ópticos de huellas dactilares, que pretende imponer el gobierno, es ilegal y no lo contempla la Constitución.
Capriles insistió en llamar a los venezolanos a oponerse al sistema, que el presidente Nicolás Maduro llama mecanismo de captahuellas para el abastecimiento y negó que tenga la intención de racionar la compra de alimentos.
"Los venezolanos no aceptaremos que el gobierno nos diga qué comer y cuánto. ¿Por qué tiene que decidir si tú comes carne o pollo? Eso es inaceptable, una captahuella para comprar alimentos. El llamado es a todos los venezolanos para hacer frente a un sistema que no está establecido en nuestra Constitución, además que nuestra Carta Magna no establece un modelo comunista", dijo en una visita a la región occidental de Zulia.
Capriles alertó que este mecanismo profundizará la corrupción en el gobierno y no acabará con la escasez en los mercados.
"Alguien se va a llenar los bolsillos con esas máquinas. Además que tampoco acabará con la corrupción, porque ahora cuando alguien llegue a un establecimiento le dirán con la captahuella son tanto y sin la captahuella es más caro. Salgan y pregunten si la gente está de acuerdo con esta 'tarjeta de racionamiento'", agregó.
Además, Capriles criticó que el gobierno argumente que el sistema es parte de la lucha contra el contrabando de alimentos hacia Colombia.
"El pueblo no es tonto. ¿Quién cuida la frontera? El gobierno. ¿Cuánto apuestan a que no se acaba el contrabando? Lo que tienen es un gran negocio. ¿Será que mañana van a cerrar los hospitales para que no haya enfermos? El país no se puede gobernar así", aseveró.
El viernes, Maduro defendió el mecanismo como una forma de lucha contra el contrabando de alimentos e insistió en que las máquinas funcionarán en todo el país a fines de año. Aseguró que el sistema de captahuellas no racionará los alimentos.
Mientras, el superintendente nacional de precios justos, Andrés Eloy Méndez, intentó hoy despejar dudas sobre el funcionamiento del mecanismo de captahuellas, que los venezolanos ya utilizan para votar en las elecciones desde 2004.
Méndez realizó una "dramatización" del procedimiento para comprar alimentos de la canasta básica en un supermercado, utilizando el lector de huellas dactilares, también en la región de Zulia.
Dijo que primero el comprador debe presentar su documento de identidad, para luego colocar su pulgar en el sistema de captahuellas y una vez registrado ingresar en el supermercado. Luego de seleccionar los productos debe dirigirse a la caja para pagarlos.
"El sistema biométrico permite salir del fraude de los amargados, que tienen filiación con los bachaqueros (contrabandistas)", indicó.
Méndez no explicó si el sistema archivará la compra de las personas, para establecer más adelante un control sobre lo que llevó.
Los venezolanos temen que por el desabastecimiento en los mercados, que se ha agudizado en los últimos dos años, los aparatos fijen límites para sus compras de alimentos de consumo masivo.
El proyecto fue revelado en medio de la escasez de productos de bienes de consumo masivo en los mercados, acompañado por una inflación de 60 por ciento en el último año.