Venezuela está siendo el centro de una agresión sistemática, política y mediática, denunció el presidente Nicolás Maduro.
Durante una rueda de prensa con medios internacionales en el Palacio de Miraflores, el mandatario bolivariano denunció que su país está siendo víctima "de una agresión sistemática, política y mediática".
Ante esta situación, el mandatario anunció que se levantará una "contraofensiva política y diplomática" en defensa del derecho a la paz y a la independencia democrática.
"Necesitamos levantar una contraofensiva política, diplomática y convocar a loa movilización de conciencia mundial en defensa al derecho a la paz, a la independencia a la democracia en Venezuela", refirió Maduro.
El presidente denunció a diarios como El País y El Mundo de España y el New York Times y el Washington Post de Estados Unidos como "ejemplos de la campaña que medios de comunicación internacionales han desplegado en contra de su Gobierno".
"cuando nos tocan desde el imperio nos ponemos brutos", advirtió Maduro al asegurar que su Gobierno está preparado para defenderse.
"La campaña mundial ha recrudecido, las amenazas, los llamados al intervencionismo de nuestro país", reiteró al recordar que recientemente el expresidente de Colombia Álvaro Uribe pidió, desde Miami, una intervención militar en Venezuela.
La oposición busca las calles
Las declaraciones de Maduro llegan luego de que el viernes firmara un "decreto de excepción y emergencia económica" con vigencia para todo este año con el argumento de que requiere poderes especiales para luchar contra la "guerra económica" de empresarios y políticos opositores, a los que culpa por la crítica situación que atraviesa el país.
Sin embargo, la oposición considera que las largas colas para comprar alimentos y medicamentos y las fallas constantes en los servicios públicos son el resultado de 15 años de políticas socialistas que han arruinado a la industria local.
"Llamo al país a desconocer este decreto que coloca a Maduro por encima de la Constitución; no va a resolver ningún problema", dijo el líder opositor Henrique Capriles, dos veces candidato presidencial, en declaraciones recogidas por la agencia Reuters.
El decreto requiere la aprobación de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora. Sin embargo, en enero, al ser rechazada por el parlamento una ley similar, fue al Tribunal Supremo de Justicia que la declaró vigente.