Partidarios y opositores del presidente Mohamed Mursi se enfrentaron el viernes lanzándose piedras en la segunda ciudad más importante de Egipto, Alejandría, en vísperas de la votación final sobre una nueva Constitución impulsada por islamistas.
La policía reaccionó arrojando gases lacrimógenos para separar a decenas de opositores a la Constitución y miles de islamistas que se lanzaban piedras cerca de una mezquita en Alejandría que fue foco de un encendido brote de violencia la semana pasada, según informa Reuters.
Funcionarios de salud dijeron que más de 20 personas resultaron heridas.
"Alá es grande", gritaban los musulmanes cuando comenzó la escaramuza.
Los islamistas se habían reunido en respaldo de una perspectiva musulmana del futuro de Egipto, un día antes de que se lleve a cabo la segunda ronda de votación en un referendo sobre la Carta Magna del país. Miembros de la oposición también salieron a la calle a manifestarse.
Mursi y sus aliados islámicos apoyan el borrador constitucional y consideran a la nueva normativa máxima como un paso vital en la transición de Egipto hacia la democracia, casi dos años después de la caída de Hosni Mubarak.
Mohamed Mursi, presidente de Egipto.
La oposición cree que el borrador, creado por una Asamblea dominada por una mayoría islámica, es una receta para profundizar las divisiones y acrecentar la violencia.
El movimiento Hermanos Musulmanes convocó a una masiva reunión en Alejandría para protestar, luego de la violenta confrontación entre islamistas y la oposición liberal y secular que la semana pasada terminó con un clérigo musulmán sitiado dentro de su mezquita durante 14 horas.
En ese enfrentamiento, las facciones rivales habían usado palos, cuchillos y espadas, pero la policía las mantuvo separadas, aunque testigos vieron a varios manifestantes y a un policía siendo retirados para recibir asistencia. Algunos manifestantes tenían heridas en su cabeza.
Violentas protestas
El camino a jornada final de votación sobre una nueva Constitución, que se realizará el sábado, se ha visto marcado por protestas generalmente violentas, que incluso costaron la vida a al menos ocho personas.
La primera ronda del referendo arrojó el 15 de diciembre una mayoría por el "sí" que se espera que se repita en la segunda jornada de comicios.
El viernes, policías antidisturbios acordonaban la mezquita al-Qaid Ibrahim de Alejandría, escenario de la violencia de la semana pasada.
Musulmanes gritaban consignas proislámicas, mientras un pequeño grupo de opositores reunido en las cercanías se expresaba contra Mursi, quien llegó al poder de la mano de Hermanos Musulmanes tras elecciones efectuadas en junio.
La oposición, que enfrentaría una derrota en el referendo, ha pedido votar por el "no" a un documento que ve como demasiado islámico y que dice ignora los derechos de las mujeres y las minorías, incluido el 10 por ciento de egipcios cristianos.
El primer día de votación arrojó un 57 por ciento de sufragios en favor de la Constitución propuesta. Se espera que la segunda jornada del referendo también genere una mayoría por el "sí", dado que cubre regiones más conservadoras que probablemente apoyarán a Mursi.
La Constitución debe estar en vigencia para que se pueda realizar una elección parlamentaria. Si la Carta Magna es aprobada, esos comicios podrían efectuarse en dos meses.