Los Hermanos Musulmanes anunciaron que se seguirán manifestando contra el derrocamiento del presidente egipcio Mohamed Mursi pese al violento desmantelamiento de sus campamentos de protesta, y anunciaron hoy nuevas marchas después del rezo del viernes.
Mientras tanto continuaron hoy los ataques contra iglesias y comisarías en diversos puntos del país.
El portal de noticias youm7 señala que las fuerzas de seguridad temen "una nueva ola de violencia" cuando los islamistas vuelvan a salir a la calle mañana.
Entretanto, el Ministerio de Salud elevó a 327 el número de muertos y a 2.926 los heridos en los enfrentamientos el miércoles en los dos campamentos en El Cairo y en los disturbios posteriores en otras partes del país, según el periódico "Al Ahram".
De los heridos, 429 ya han podido abandonar el hospital. El Ministerio aseguró que hubo 113 muertos en el campamento de protesta en torno a la mezquita de Rabia al Adauia en El Cairo. En el otro, en la plaza de Al Nahda en la zona de Giza, hubo 21 muertos. Hubo además otras decenas de muertos en ataques de los islamistas en diferentes provincias en miércoles y en la madrugada de hoy.
En total, la cifra de muertos ya se acerca a los 500.
"Al Ahram" informa que los simpatizantes de Mursi lanzaron cócteles Molotov contra una iglesia copta en Abanub, provincia de Assiut, y la incendiaron, así como casas pertenecientes a cristianos. Los bomberos no pudieron salvar el templo.
En Malawi, en la provincia de Al Minia, fueron atacados comercios pertenecientes a cristianos y fue incendiado el coche de un sacerdote.
En la ciudad de Assiut los islamistas también atacaron una comisaría con granadas de mortero, informó un funcionario de seguridad local, que añadió que hay varios agentes heridos.
Manifestantes armados atacaron asimismo varios puestos policiales en la provincia de Beni Sueif. Fuentes de las fuerzas de seguridad informaron de tres muertos, uno de ellos civil, cuando los atacantes intentaron tomar la comisaría del distrito de Ihnasiya.
El Cairo permanecía hoy en calma, con las calles vacías. El gobierno declaró el estado de emergencia e impuso un toque de queda nocturno en la capital y otras partes del país.
Los medios estatales señalan que aproximadamente desde la medianoche fue volviendo la calma a casi todo el país. La televisión sólo informó de la muerte de dos policías en un ataque contra una comisaría en Al Arish, en la península del Sinaí.
El toque de queda nocturno decretado por el gobierno no fue respetado en todas partes. En Alejandría los seguidores de Mursi, que sigue bajo arresto en un lugar desconocido, bloquearon las calles e incendiaron vagones de tren.
Desde el miércoles la policía ha detenido a 560 personas, según los medios, y ha habido 35 ataques contra iglesias u otras instalaciones de cristianos coptos.
Las imágenes de El Cairo parecían las de una ciudad en guerra, con únicamente vehículos militares circulando por las calles y automóviles en llamas.
El primer ministro de transición, Hazem al Beblawi, aseguró en la televisión estatal que no había alternativa al desmantelamiento de los campamentos de protesta. El Estado se vio obligado a actuar para garantizar la seguridad, afirmó.
Los islamistas llevaban cinco semanas en los campamentos, instalados tras el golpe del Ejército contra Mursi el 3 de julio.
Fuente: Dpa.
Egipto: Hermanos Musulmanes anuncian nuevas protestas
Serán mañana. El Cairo parecían las de una ciudad en guerra, con únicamente vehículos militares circulando por las calles y automóviles en llamas.