Es ocioso ya detenerse en si los sucesos de Egipto son producto de la situación económico-social de una parte importante del país o del hartazgo de la población con un Presidente autoritario, irrespetuoso de los derechos humanos y que pretendía, idea macabra, perpetuarse en el poder a través de su hijo. También es asimismo irrelevante estudiar qué influyó más en el origen, el ejemplo tunecino o la televisión y el internet. Casi todo se ha dicho ya.
Menos abordado es el efecto en otras latitudes. Ha habido repercusiones de todo tipo por temor al contagio:
a) En Yemen el Presidente dice que no se representará
b) En Jordania, el Rey ha cambiado todo el gabinete
c) En Marruecos y Argelia se para, con subvenciones, la subida de precios.( Su escalada en Túnez y Egipto, primer país de importador de trigo del mundo,fue uno de los detonantes de lo ocurrido)
d) En la férreamente controlada China, las escenas de las demostraciones egipcias son censuradas en la televisión. Deben traer recuerdos de Tiannamen.
e) En Libia y Palestina sus líderes tienen que rebobinar en sus declaraciones de apoyo a Ben Alí y Mubarak. El palestino de la calle no está para sutilezas de entender que el egipcio podía ser una garantía en el proceso de paz y en cortar los vuelos de los grupos extremistas.
f) A David Bisbal le llueven bofetadas de todos lados