Solo en Medio Oriente es válida la expresión “ lo imprevisible es lo previsible “, pero como se dice que en toda regla existe la excepción, también en ésta imprevisibilidad estaba claro, estaba cantada la absolución de Mubarak, lo que bajo el anterior gobierno el pleno de los jueces lo declaró culpable aplicándole, tirándole encima todos los artículos del código penal de Egipto y de algunos otros códigos del mundo, los de ahora, obviamente bajo gobierno diferente, justo al revés, ahora falta que le entreguen la medalla al mérito…
Este fallo absolutorio debe leerse en términos políticos, es parte del fortalecimiento del poder del nuevo Presidente de Egipto General Al-Sisi quien aspira, por muchos años, dirigir los destinos de su país, la oposición conoce, especialmente los Hermanos Musulmanes, que no les permitirán levantar cabeza, línea dura contra ellos, democracia, qué es eso ?
Al- Sisi quiere retomar el liderazgo de Egipto, había tiempos en que en la zona nada podía resolverse sin la participación de Sadat, Mubarak y, un poco más lejos, Nasser, eran piezas claves en el complejo tablero zonal, ahora todo indica que con la fundamental ayuda de Estados Unidos está en ésa línea.
Su declarado enemigo es el Islamismo, el Hamás, son claros mensajes para que con los brazos abiertos los Estados Unidos comiencen a protegerlo, ya se habla de un aumento de la ayuda militar directa y retomar el apoyo financiero de los 2000 millones de dólares tan necesarios para la alicaída economía egipcia, un gobierno fuerte al que se le debe brindar aire para respirar, también la fuerte alianza con los servicios de información militar de Israel y la creciente credibilidad y confianza entre ellos suman para que su presidente Al-Sisi gane espacio político.
Ahora hay que tener los ojos muy abiertos sobre la inestable Jordania apoyada sobre tierra muy movediza, a pesar que el Estado Islámico declara que, por ahora, no es su objetivo, son demasiados los intereses políticos y militares que necesitan que ése frente deje de ser una excepción.