Quince años después de que Egipto e Israel representados por el Presidente Sadat y el Primer Ministro Beguin firmaran la paz, un jefe de Estado árabe y un líder israelí volvían a estrecharse la mano, hace ahora 20 años, el entonces PrimerMinistro israelí Itzak Rabin y el Rey Hussein de Jordania firmaron un acuerdo de paz, la foto con Bill Clinton en el medio de ambos es histórica.
"Han enviado al mundo árabe entero la señal de que la paz es imparable", dijo entonces entre ovaciones. Clinton esperaba que el acuerdo se convirtiese en ejemplo para todo Medio Oriente y que pronto Israel sellase también el fin de sus disputas con Siria y con Líbano.
Sin embargo, en los últimos 20 años Israel y Líbano se enfrentaron en una nueva guerra en 2006, Siria e Israel nunca pusieron fin a su enemistad aunque el status quo en sus fronteras siempre se mantuvo tranquila, ahora el ingreso del Estado Islamista y la guerra civil entre diferentes grupos preanuncia posibles cambios en la situación, obliga a una alerta máxima. Esa paz de Clinton terminó más bien en las fronteras con Jordania.
De esa nueva alianza, Jordania esperaba ventajas estratégicas y económicas: ayuda financiera de Estados Unidos, el impulso de relaciones comerciales con Israel e ingresos por turismo. A su vez, Israel tenía en su país vecino una zona tapón entre el país e Irak.
En la faz económica las proyecciones con creces se cumplieron, el contrato por más de 10 mil millones de dólares por la venta de gas de Israel a Jordania demuestra que el problema está en otra parte, hasta ahora el Rey Abdalá se ganó el respeto de todo occidente, pero nadie garantiza su futuro, ejemplos para ello en Medio Oriente hay muchos.
Se calcula que dos terceras partes de la población de Jordania tiene raíces palestinas, son refugiados o sus hijos que huyeron durante la guerra tras la fundación del Estado de Israel en 1948 o durante la Guerra de Seis Días, un verdadero caldo de cultivo a la inestabilidad que en cualquier momento puede eclosionar. Guerras que siembran dudas torpedean las mejores buenas intenciones, fueron 20 años en que el mapa de la zona fue cambiando hacia la radicalización.
El Hamas, finalizado el enfrentamiento en Gaza mueve sus influencias en Jerusalén convertida en los últimos meses en un verdadero campo de batalla, cientos de pequeños grandes enfrentamientos que con el correr de los días calientan el ambiente para una explosión mucho más extensa, niños y jóvenes palestinos que se entrenan con el lanzamiento de piedras, las nuevas generaciones de combatientes ya están haciendo sus primeras armas.
Israel responde - aquí conviene preguntarse qué está antes el huevo o la gallina ? -pensando siempre en la seguridad de sus habitantes y, porque no también en los votos y el casi seguro adelanto de las elecciones, con nuevos planes de construcción, las reacciones y protestas internacionales son previsibles, las internas se van conociendo día a día, piedras y más piedras hasta que una no prevista chispa encienda el polvorín.
Y nada hemos escrito sobre el Estado Islámico cada vez más cerca, lo atentados terroristas en Sinaí que han puesto a Egipto, luego de la muerte de 37 de sus soldados en manos de grupos islamistas, en pie de guerra, contra quién es muy difícil saberlo, todos los días hay nuevos nombres de grupos terroristas que surgen como desmembramientos de otros, ideología ninguna, solamente la muerte por la muerte misma, dinero para alimentarlos no falta.
Sobre el tema seguramente mucho escribiremos, esto recién está por comenzar.