Las dos rehenes liberadas este jueves en Colombia por las FARC aterrizaron a las 16H25 locales (20H55 GMT) en el aeropuerto internacional Simón Bolívar, de Caracas, donde las esperaban sus familiares más cercanos y altos funcionarios del gobierno venezolano, comprobó la AFP.
Al bajar del avión, Consuelo González fue abrazada entre lágrimas por sus hijas Patricia y María Fernanda Perdomo, quienes la esperaban con flores.
Clara Rojas besó una y otra vez a su madre, Clara González, de 76 años, quien se desplazó hasta la escalerilla del avión con una silla de ruedas.
Los familiares de Consuelo González llevaban camisetas que decían "Libertad para todos ya".
A la ex parlamentaria Consuelo González la esperaba también su nieta de dos años, a quien no conocía. En seguida, la tomó en brazos y dijo que esto "es como volver a vivir. A veces pienso que es un sueño".
Luego, las dos familias se abrazaron y besaron mutuamente.
Clara Rojas, de 44 años, secuestrada en febrero de 2002 junto a su amiga y compañera de fórmula presidencial Ingrid Betancourt, debe buscar en Colombia a su hijo Emmanuel, de tres años y medio y quien se encuentra en un albergue estatal en Bogotá.
Emmanuel, fruto de una relación consentida con un guerrillero, fue ubicado por las autoridades colombianas a fines de diciembre, cuando se postergaba la liberación de los rehenes.
El niño fue sometido a pruebas de ADN y luego las FARC reconocieron que se trataba del hijo de Clara Rojas.
Las rehenes llegaron a Caracas
Las dos rehenes liberadas este jueves en Colombia por las FARC aterrizaron en el aeropuerto internacional Simón Bolívar, de Caracas.