Cuatro rehenes que fueron liberados por las Fuerzas Armadas Revolucionarios de Colombia (FARC) se reencontraron con sus familiares en Venezuela y en sus primeras declaraciones abogaron por la liberación de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien aseguraron está "muy mal".
Los liberados llegaron Caracas tras la culminación exitosa de la misión humanitaria "Camino a la paz" y fueron recibidos por sus familiares en un emotivo reencuentro.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, agradeció "los esfuerzos que para esta liberación unilateral e incondicional hicieron el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y la honorable senadora Piedad Córdoba" para que las FARC dejaran en libertad a los cuatro ex congresistas que estuvieron secuestrados.
Los ex legisladores colombianos Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez, Orlando Beltrán y Jorge Eduardo Géchem, la primera del oficialista Partido Conservador y los otros del opositor Partido Liberal, secuestrados entre 2001 y 2002, llegaron al aeropuerto de Maiquetía, en la costa caribeña cerca de Caracas, procedentes del estado de Táchira, su primera escala tras la liberación.
En una reunión con Chávez, Polanco advirtió que Betancourt está "muy mal" y pidió al mandatario redoblar los esfuerzos por lograr su libertad.
Asimismo, Pérez instó a Chávez a ayudar en el regreso de los secuestrados, al considerar que es la "única esperanza que tienen quienes quedaron atrás sumidos en la tristeza y el abandono".
Chávez respondió haciendo un llamado al jefe de las FARC, Manuel Marulanda, para que traslade a Betancourt a un comando "más cercano" que permita conocer su situación.
"Voy a pedir a Marulanda, te agradezco, porque él cree en mí y hay que agradecerlo y nosotros cumpliremos siempre la palabra. Nos dicen de la situación difícil de Betancourt, es posible que tú no lo sepas con precisión. Lo primero que voy a solicitar es que la cambien de sitio, a un comando más cerca de tí mientras seguimos abriendo el camino a su liberación. Creo que es urgente en este momento tan bonito al recibir a estos compatriotas que fueron liberados", indicó el mandatario.
Esta es la segunda misión humanitaria acordada por las FARC y el presidente de Venezuela en dos meses tras la liberación de Clara Rojas y Consuelo González el 10 de enero.
Los ex rehenes se reencontraron con sus familiares en Maiquetía en un momento dominado por la emoción de ellos y sus seres queridos, que los recibieron con camisetas blancas que daban la bienvenida y pedían libertad para "todos" los secuestrados.
En una conversación por teléfono, Pérez calificó su cautiverio como una "infamia" y abogó por la liberación de Betancourt, quien está "en una situación muy difícl".
"Estoy feliz de estar aquí, no sé cómo sobreviví a esto, soporté un infarto, dos comas diabéticos, he tenido todas las enfermedades posibles, pero sigo con ganas de luchar por la paz de Colombia. Hay que persistir en el diálogo", dijo.
Antes de llegar a Maiquetía, los ex rehenes hicieron una escala en el aeropuerto de Santo Domingo, en el estado de Táchira, donde bajaron de un helicóptero con las insignias de la Cruz Roja que los trajo de Colombia y de inmediato subieron a un avión para ser trasladados a Caracas.
La televisora multinacional Telesur transmitió imágenes del lugar donde fueron liberadas las cuatro personas y el encuentro con los integrantes de la misión humanitaria.
Polanco fue vista recibiendo un ramo de flores y dándole las "gracias" a Córdoba con los ojos llenos de lágrimas.
"En nombre de las Fuerzas Armadas Revolucionarios de Colombia y del Ejército del Pueblo hacemos entrega de estos cuatro rehenes que había prometido el secretariado al presidente Hugo Chávez y a la senadora Piedad Córdoba", dijo el jefe de la columna guerrillera.
Agregó que los cuatro rehenes fueron liberados en buenas condiciones de salud, rechazando versiones de prensa que indicaron que algunos estaban enfermos.
El líder guerrillero, uniformado y con un fusil al hombro, dijo que las operaciones militares en zonas cercanas impidieron liberar a las cuatros personas anteriormente.
Las FARC liberaron a los cuatro ex congresistas que tenía como rehenes en una operación cumplida en la selva del sur de Colombia.
Casi en forma simultánea a la liberación, las FARC divulgaron un comunicado en el que afirman que la entrega de los ex legisladores es el logro de la persistencia del presidente Chávez y de Córdoba.
Chávez y Córdoba fungieron de mediadores en busca de un canje de secuestrados por guerrilleros presos, pero en noviembre pasado el presidente colombiano, Álvaro Uribe, canceló su gestión tras afirmar que habían cometido "fallas de método" y habían sido "indiscretos".
Asimismo, las FARC reiteraron una antigua exigencia al gobierno colombiano para que sea desmilitarizada una zona del departamento de Valle del Cauca (suroeste), como primer paso para concretar un canje de poco más de 40 rehenes por al menos 500 guerrilleros presos.
Uribe sostuvo en tanto que "las FARC deberían entender que el pueblo colombiano espera que se liberen a todos los secuestrados que siguen en su poder, que deberían buscar ya con toda la buena fe el camino de la reconciliación".
Ex rehenes piden por Betancourt
Luego de reunirse con sus familiares, las personas liberadas solicitaron que se haga algo para dejar a la ex candidata a la presidencia colombiana en libertad, porque su estado se ha deteriorado mucho.