Comenzar el día tomando un jugo caliente de limón tiene numerosos beneficios para la salud y forma parte de una antigua tradición ayurvédica. No sólo estimula el tracto intestinal, también limpia el hígado y, al ser rico en vitamina C, activa el sistema inmunitario.
Si nuestro organismo sufre de acidez, el zumo de limón contribuye a equilibrar el pH de la sangre. Además, el limón es un diurético natural, que desintoxica el cuerpo.
Otro efecto positivo del limón es que ayuda a mantener la piel sana e hidratada.
El jugo de limón es muy bueno para erradicar las bacterias responsables del mal aliento. También es muy útil para aliviar los terribles dolores de muela y la gingivitis-enfermedad que consiste en la inflamación y sangrado de las encías. Pero, tene cuidado, porque el ácido cítrico del limón puede dañar el esmalte de tus dientes. Para evitar la exacerbación de este efecto indeseado, lavate los dientes antes de beber el jugo.
El jugo de limón contiene mucho potasio. Este mineral es fundamental para que nuestro organismo funcione correctamente. En este sentido, contribuye a la asimilación de los nutrientes esenciales y a la eliminación de los desperdicios celulares. También, permite contrarrestar algunos de los efectos más nocivos que desencadena el consumo de sodio sobre la presión arterial. Por todas estas razones, en definitiva, el jugo delimónes ideal para proteger al corazón y para favorecer al funcionamiento adecuado del cerebro.
Ahora bien, ¿en qué proporciones se debe tomar este jugo? Es simple, si pesas menos de 68 kg, exprimí medio limón en un vaso de agua tibia. Si pesas más, usa un limón entero.