Este dolor suele estar relacionado con el diafragma, un músculo relacionado con el movimiento muscular.
A continuación te detallamos algunos consejos:
- Haz un buen calentamiento y luego aumenta gradualmente el ritmo.
- Toma agua antes de salir a correr y durante el entrenamiento toma pequeños sorbos.
- Trabaja tu capacidad aeróbica.
- Respira profundo cada 5 minutos para renovar el aire de tus pulmones
- Fortalece tus abdominales.
- Realiza la última comida unas 3 horas antes de la carrera
- Corre sobre superficies blandas para reducir la fuerza del impacto
- Bajá el ritmo de corrida hasta que se pase el dolor
- Disminuye la tensión. Relájate, disfruta la competencia y no pienses en el reloj. Los nervios influyen mucho en tu performance, por eso es clave que permanezcas relajado.
- Anótate en una carrera cuando tu entrenador te asegure que estás en condiciones para competir. Sino, lo más probable será que sufras todo el recorrido.