Para un corredor de fondo, la resistencia es la clave, y el ritmo constante en la carrera es la mejor arma para lograr mejores tiempos finales en un buen estado físico.
Los entrenamientos largos, lentos y continuos son la esencia para el corredor de fondo. La velocidad de los ejercicios debe ser moderada, nunca debe significar un esfuerzo ni realizarse a un ritmo en el que el corredor no pueda hablar, por ejemplo. Este es un indicador de que la exigencia está siendo demasiada.
Nunca se deben correr de más horas seguidas, y la mejor forma de empezar es de manera suave
Los trotes permiten que las reservas de energía se gasten de manera lenta y sostenida, y que los nutrientes se aprovechen de mejor manera, utilizando los carbohidratos como primera fuente y los lípidos y grasas después. Esto favorece la resistencia orgánica general, acostumbran al músculo a usar grasas y permiten bajar las pulsaciones en reposo, con lo que el corazón se hace más eficaz en su trabajo. Además, previene la fatiga y permite sostener en tiempo y distancia el entrenamiento.
Sin embargo, es importante recordar que los excesos de distancia no son buenos: entrenar más kilómetros no es sinónimo de una mejora más rápida y, por el contrario, puede llevar a un sobre entrenamiento que agote al cuerpo y genere lesiones como tendinitis.
No se debe aumentar nunca de una semana a la otra más de un 10% el total de kilómetros.
www.lap.cx www.chicaslap.cx www.bikelap.cx
facebook.com/LAP.cx www.twitter.com/lap_cx