La pastafrola es el postre definitivo de la mediatarde. Verás que en esta receta la masa se hace en 10 minutos, el membrillo se corta en cubos y se derrite un poco en el microondas, y el enrejado se arma con las manos enharinadas. Eso sí, cuidado en no pasarte de horno porque la masa quebrada se quema rápido, y el membrillo se endurece si se cocina demasiado. ¡Manos a la obra!
Ingredientes (1 tarta de 24 cm)
Para la masa:
250 gramos de harina 0000
125 gramos de manteca fría, en cubos
100 gramos de azúcar impalpable
1 yema de huevo
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 pizca de sal
1-2 cucharadas de agua fría (si hace falta)
Para el relleno:
400 gramos de dulce de membrillo (pasta de membrillo)
Para decorar:
1 huevo batido (para pintar)
Paso a paso de la receta
En un bowl, mezclá la harina, el azúcar impalpable y la sal. Agregá la manteca fría en cubos y frotá con los dedos hasta obtener una arena gruesa con pedacitos de manteca del tamaño de arvejas. Agregá la yema y la vainilla, mezclá hasta formar un disco suave. Si no se une, agregá 1 cucharada de agua fría. Envolveé en film y llevá a la heladera 30 minutos.
Cortá el dulce de membrillo en cubos pequeños. Ponelo en un bowl y llevá al microondas 30 segundos para ablandarlo. Con una cuchara o tenedor, pisalo hasta obtener una pasta espesa pero manejable. Si está muy dura, 10 segundos más de microondas.
Precalentá el horno a 180°C. Sacá dos tercios de la masa de la heladera y dejá 5 minutos a temperatura ambiente. Estirá sobre superficie enharinada hasta 3 mm de espesor. Forrá el fondo de un molde de tarta de 24 cm, subiendo por los bordes. Recortá el exceso.
Verté la pasta de membrillo sobre la base y esparcila con una espátula o cuchara hasta formar una capa pareja de 1 cm de espesor.
Con el tercio de masa restante, formá un cilindro y estiralo con las manos sobre la mesa enharinada hasta obtener tiritas de 1 cm de ancho. Colocalas sobre el membrillo formando rombos o cuadrados, presionando los extremos contra los bordes de la masa base para que se peguen.
Batí el huevo y pintá las tiritas del enrejado con un pincel de cocina. Esto les da brillo dorado en el horno.
Horneá por 25-30 minutos hasta que los bordes y el enrejado estén dorados y el membrillo brille. No dejés que el membrillo burbujee o se quema.
Dejá reposar 15 minutos en el molde, desmoldá con cuidado y dejá enfriar completamente sobre una rejilla. El membrillo se endurece al enfriar, ¡y listo!