Este budín es la prueba de que no hace falta harina de trigo para tener un postre chocolatoso y que deje a todos pidiendo la receta. La base es la harina de almendras, que le da una textura densa y mantecosa que la harina común nunca logra, aunque hay que estar atento a no pasarse de horno: la harina de almendras se cocina más rápido que la de trigo, y si lo dejás 5 minutos de más, queda seco y arenoso. ¡Manos a la obra!
Ingredientes (1 budín de 22x10 cm)
200 gramos de harina de almendras
50 gramos de cacao en polvo amargo
150 gramos de azúcar
3 huevos
100 ml de aceite neutro
100 ml de leche
1 cucharadita de polvo de hornear (sin TACC, verificar etiqueta)
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 pizca de sal
Paso a paso de la receta
Precalentá el horno a 180°C. Enmantecá y enhariná con harina de almendras un molde de budín de 22x10 cm.
En un bowl, combiná la harina de almendras, el cacao en polvo, el azúcar, el polvo de hornear y la sal. Mezclá bien con un batidor para romper los grumos de cacao.
Incorporá los huevos, el aceite, la leche y la vainilla. Mezclá con una espátula o batidor hasta obtener una masa homogénea y brillante. La harina de almendras no forma gluten, así que no hay que tener miedo de mezclar: no se va a poner dura.
Verté la masa en el molde preparado. Alisá la superficie. Horneá por 35-40 minutos. A los 30 minutos, empezá a pinchar con un palillo: si sale con migas húmedas pegadas, está perfecto. Si sale limpio, ya está: sacalo antes de que se seque.
Dejá reposar 10 minutos en el molde, desmoldá sobre una rejilla y dejá enfriar. Serví tibio o a temperatura ambiente. ¡Y listos!