Chipre, Italia y la crisis ponen en problemas a la UE

La mayoría de expertos descarta que el Banco Central Europeo acuerde un nuevo recorte en su principal tasa de interés, hoy en el 0,75%.

La situación incierta de Chipre tras el rescate, el caos político en Italia y la persistencia de la crisis del euro volverán a enfocar mañana la mirada de toda Europa en Fráncfort, donde el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) celebrará su sesión mensual.

   La mayoría de expertos descarta que el banco acuerde un nuevo recorte en su principal tasa de interés, actualmente en el mínimo histórico del 0,75 por ciento, pero en cambio se espera con atención la visión que presente el presidente del BCE, Mario Draghi, sobre la inestable situación en la zona euro, informa DPA.de

   El italiano pintó hace apenas un mes un paisaje positivo de la Europa en crisis que "desde entonces se ha agrietado", según Michael Schubert, economista del Commerzbank alemán: "La situación de la coyuntura vuelve a empeorar, los indicadores caen y los primeros datos de industria, construcción y comercio minorista decepcionaron".


   Sin embargo, añade Schubert, "una rebaja de tipos no parece probable. Los miembros del Consejo del BCE consideran que un nuevo recorte sería un medio poco efectivo para controlar los problemas actuales en la zona euro".

   Uno de los puntos más sensibles sobre los que se espera una opinión de Draghi es la incertidumbre creada en Europa después de que el rescate a Chipre obligara por primera vez a los ahorristas a contribuir con su dinero a un rescate bancario.

   El presidente del BCE tendrá que aclarar si considera ese paso una excepción o un modelo de otros rescates futuros, como consideró el jefe del eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y como desmintieron luego los gobiernos en Berlín, París y Madrid.

   Los analistas esperan que Draghi tome postura en el debate dejando claro que el modelo del rescate chipriota no es aplicable a otros países.

   "El uso de depósitos de clientes superiores a los 100.000 euros y el consecuente control del tráfico de capitales son un problema abierto para la unión monetaria", explicaron expertos del banco regional alemán Hessen-Thüringen (Helaba). "Por eso el presidente del BCE Draghi tendrá que dejar claro que el modelo de Chipre es intransferible a otros países".