Europa se enreda en la unión bancaria

Europa se encamina a un nuevo encontronazo en ese interminable sainete que es la búsqueda de soluciones a la crisis europea.

Europa se encamina a un nuevo encontronazo en ese interminable sainete que es la búsqueda de soluciones a la crisis europea. Los ministros de Finanzas de Alemania, Finlandia y Holanda —los tres países con máxima nota crediticia y los tres más severos en toda negociación: el club de la Triple A— endurecieron este martes sus posiciones ante las trascendentales decisiones que la Eurozona debe tomar a lo largo del otoño.

Se trata en algunos casos de pura retórica de cara a la partida de póquer que viene sobre los rescates y sus condiciones, la recapitalización directa de la banca y sus consecuencias: sobre los dispositivos de seguridad de la UE en la gestión de esta y de futuras crisis. Pero del comunicado inusualmente largo y rotundo que emitieron Berlín, Helsinki y Ámsterdam tras una reunión entre el alemán Wolfgang Schäuble, la finlandesa, Jutta Urpilainen y el holandés Jan Kees de Jager cabe extraer varias lecciones fundamentales para las próximas semanas, que se resumen en una: vienen curvas. En los mercados. Y en la mesa de negociaciones europea.

Los países ricos, que además tienen peso como para vetar todo tipo de propuestas, dejaron claro este martes que van a estar entre duros y muy duros acerca de Grecia, de la posibilidad de un rescate a España, del calendario y el diseño de la unión bancaria y acerca de prácticamente todo lo que hay encima de la mesa, que es mucho: la nueva arquitectura institucional de la UE, que Berlín quiere sacar adelante con planos y con tecnología alemana apoyándose en ese viejo y persuasivo argumento del quien paga, manda. Esa dureza va a ser la tónica general, pero los tres países adelantaron también varios casos particulares. En especial, que la supervisión bancaria no va a estar lista para enero: y sin ella, tampoco la recapitalización directa de bancos por parte del mecanismo de rescate. Alemania, Holanda y Finlandia dejaron ahí un recado para España: los activos tóxicos que se depositen en el banco malo se los comerá cada país; el mecanismo de rescate no se hará cargo de esa basura ni por asomo.

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