La presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, sostuvo que las entidades financieras "van a tener que aprender a prestar" dinero para la inversión productiva, ya que es necesario, según dijo, "minimizar el impacto de la crisis internacional sobre la economía local".
"Hoy los bancos no prestan para la inversión, salvo esfuerzos esporádicos y honradas excepciones. Su plan de negocios no contempla esos créditos. Van a tener que aprender a prestar", sostuvo la funcionaria.
En ese sentido, comentó que el objetivo de la medida es "forzar a que presten una partecita de sus fondos a una tasa más baja que la de los préstamos al consumo. Desde ningún punto de vista, esta decisión puede generar quebrantos, ni un descalce de tasas o plazos".
A su criterio, esto es consecuencia de la necesidad de "desplegar todos los mecanismos de política económica para minimizar el impacto de esta crisis internacional sobre la economía local".
Marcó del Pont aseguró que con los créditos destinados a la inversión "las entidades financieras van a ganar plata, pero menos que con su negocio más rentable, que son los créditos al consumo".
"Hay mucha demanda de préstamos para la inversión que no está cubierta porque los bancos privados ni los contemplan o ponen condiciones imposibles de cumplir", sentenció la titular de la autoridad monetaria, en un reportaje que concedió al diario Página/12.
La funcionaria explicó que "los bancos (tanto públicos como privados) deberán prestar para proyectos de inversión el equivalente al 5 por ciento de sus depósitos privados".
"La nueva línea tendrá una tasa de interés fija del 15%, establecida en un máximo que surge del promedio de la tasa Badlar [promedio de los depósitos mayoristas] de junio pasado más 400 puntos básicos, con un plazo mínimo de tres años", añadió.
Marcó del Pont aclaró que esta exigencia es solo para la adquisición de bienes de capital "y proyectos de mayor magnitud, pero no puede ser para capital de trabajo ni prefinanciamiento de exportaciones".
En este marco, recordó que durante la crisis de 2008-2009, "el sistema bancario respondió en forma procíclica: sacó, cortó e interrumpió financiamiento. En ese momento, la política monetaria estuvo al margen. Ahora buscamos que el sector bancario tenga un comportamiento contracíclico".
Fuente: NA