El Banco Central de Argentina volvió el jueves a renovar por seis meses la obligación vigente desde el 2012 para que las entidades financieras locales presten a empresas a tasas bajas el 5% de sus depósitos, en un intento por impulsar una economía estancada.
Según un comunicado de prensa del organismo, el fondo disponible para préstamos totalizaría unos $20.086 millones (3.770 millones de dólares), informa la agencia Reuters.
"La relevancia de la disponibilidad de crédito a largo plazo radica en que permite a las empresas llevar a cabo inversiones de envergadura y de calidad (...) Desde la implementación de la línea se evidenciaron indicios de una extensión en los plazos de los préstamos y una reducción en las tasas de interés", destacó el Banco Central.
La entidad informó que la tasa de interés para los créditos será del 15,2 por ciento anual y que el plazo mínimo al que deberán ser otorgados se mantendrá en tres años.
La medida, vigente desde julio del año pasado, forzó a los bancos públicos y privados a financiar la compra de bienes de capital y la construcción de instalaciones a tasas inferiores a una inflación estimada por analistas privados en un 25 por ciento anual.
La mitad de los préstamos debe dirigirse a pequeños y medianos emprendimientos.
Los niveles de crédito del sistema financiero argentino se ubican entre los más bajos de América Latina. Muchas pequeñas y medianas empresas no califican para la obtención de préstamos ya que es extendido el trabajo en condiciones de informalidad.
En julio del 2012, cuando la medida fue anunciada, las acciones de los bancos se derrumbaron, pero luego muchas entidades fueron colocando los préstamos entre sus clientes, reemplazando préstamos ya existentes que habían sido otorgados originalmente con tasas más elevadas.
El Directorio del Banco Central resolvió renovar para el segundo semestre de 2013 la línea de crédito a la Inversión Productiva vigente desde el segundo semestre de 2012, incorporando la posibilidad de que las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) puedan destinar hasta un 20% del proyecto a financiar capital de trabajo asociado a la inversión productiva a realizar, informa Clarín.
Esta es la tercera etapa de los préstamos compulsivos que obliga a los bancos a prestar el equivalente al 5% del saldo de los depósitos privados. Según el Central, con los datos de mayo, el nuevo fondo de préstamos que deberán ser desembolsados por los bancos ascendería a $ 20.086 millones durante el segundo semestre. La tasa para los créditos será del 15,2% y el plazo mínimo al que deberán ser otorgados se mantendrá en 3 años.
La entidad que conduce Mercedes Marcó del Pont dijo que, según la información de las entidades, se estima que el total de créditos otorgados en ambos tramos de la línea de inversión ascenderá a aproximadamente $ 34.000 millones entre junio de 2012 y junio de 2013, monto equivalente al 1,5% del PBI.