La medida del juez federal norteamericano Thomas Griesa movilizó al equipo económico de Cristina Fernández por lo cual prepara una inmediata contra ofensiva para evitar tener que pagar a los acreedores el 15 de diciembre más de US$1.300 millones.
Según publicó diario Cronista, el Gobierno está elaborando una suerte de recurso extraordinario que presentará a través de sus agogados del estudio Cleary Gottieb Steen and Hamilton. Esta, según los expertos, es la última instancia judicial que hay en la justicia de los Estados Unidos para que la Argentina evite un posible default técnico luego del fallo de hoy de Griesa.
La fórmula de pago es proporcional sobre la base de un pago de un 100 por ciento de lo que se debe. Además urge a la Argentina a “discontinuar las amenazas enfermizas desafiantes de las sentencias y que dicha postura desafiante no solo sería ilegal sino que representaría el peor tipo de irresponsabilidad en su relación con el Poder Judicial”.
Esta es la peor de las alternativas que esperaban las autoridades económicas y le da solo tres días a Argentina para que notifique a las entidades sujetas al embargo y que incluye a BNY, Cede, DTC y los custodios en DRC.
“Los pagos deben efectuarse en una cuenta escrow hasta que los demandantes hagan los cálculos exactos de los intereses devengados” explicita el fallo. También levantó la medida de no innovar y lo más grave es que determinó depositar en una cuenta llamada escrow el total antes del 15 de diciembre y notificó al Bank of New York y a otros intervinientes de los pagos sobre este procedimiento, ordenando el pago total de lo adeudado, esto es el capital original mas intereses devengados.