Por Sabrina Corujo - Economista Portfolio Personal
En una ciudad en que transitar para poder llegar al trabajo es realmente cada vez más difícil, y en la que las autoridades parecen no darse cuenta, comienza una nueva semana. La de Semana Santa con lo que ello implica en términos de actividad reducida (jueves y viernes, como siempre, no habrá operaciones). Y una nueva semana, en principio, difícil para el mercado. Muchos son los focos de tensión abiertos que generan incertidumbre, provocan fuertes ruidos y presionan hacia una toma de ganancias. Vuelven a ser momentos de definición en donde se pone nuevamente a prueba la tendencia positiva de fondo y en donde, en principio y como habíamos mencionado en la alerta sobre el comienzo de una nueva temporada de resultados americanos, podemos ya observar la tercera corrección de importancia del camino alcista seguido desde agosto pasado.
La discusión, por ende, será en donde esta su piso. Y la respuesta deberá venir de como se digieran, o mejor dicho se resuelvan o no, los diversos temas hoy que ocupan y preocupan. Sin ir más lejos, la semana empieza con un marco externo complicado. No hay temas nuevos, sino más bien viejos que parecen no encontrar una real solución. Entre ellos, lógicamente, Grecia que ya recibido su rescate, sigue complicado y podría finalmente terminar necesitando una reestructuración de sus deuda. Tampoco son buenas las noticias sobre Irlanda, Portugal que aún no cierra su rescate o incluso la suba en las tasas de las colocaciones de deuda española que se registraron esta mañana.
Incluso en este escenario debemos destacar algunas noticias desde Asia -China, aunque previsiblemente, volvió a incrementar su requerimiento de reservas para los bancos (por cuarta vez en el año) siempre con el objetivo de frenar su presión inflacionaria-; a la vez, que desde EE.UU tampoco se escuchaban buenas noticias. De hecho, se acaba de conocer que Standard & Poors aunque mantuvo la nota, revisó a negativo desde estable el Outlook de la deuda americana; en tanto que, como si fuera poco, deberemos estar más que pendiente de cómo sigue desarrollándose la temporada de balances americanos. La misma que comenzó la semana pasada con resultados más decepcionantes que favorables, pero que no pierde peso sino más bien que lo gana en las próximas ruedas, ante las expectativas por la llegada de reportes de empresas como IBM, Intel, GE, GS y MS entre muchas otras. De hecho, ya este lunes temprano, una de las pocas buenas noticias del día venía desde ese lado: Halliburton con un resultado por arriba de lo esperado; y Citi que aún con mayores dudas, reportó también una ganancia por acción encima de lo proyectado.
No obstante, nada permitía por ahora, revertir la tendencia de los mercados. Europa caía hasta 1.5%, y los futuros de Wall Street también perdían hasta 1.2%
Pero centremos la mirada en lo local. De hecho, en el primer párrafo hablamos de que la semana aunque corta, en principio, será difícil para el mercado. Y esto atención que no debe sólo sesgarse al marco externo, sino que debe entenderse que el propio tiene actualmente particular relevancia. En especial, para el mercado.
Puntualmente, y como lo hemos visto hace pocos días atrás, dos temas a desarrollar en este sentido. El primero, lógicamente, la relación empresas-Gobierno luego de que se decidiera eliminar la limitación de representación para el ANSES sobre el capital. Recordemos que ya no es más del 5%, sino que podrá hacer valer "el derecho pleno" de su participación que en algunos casos llega supera el 30%. El segundo la relación con el FMI.
Igual, paso a paso. En primer lugar es claro que nos debemos ocupar de la pelea entre el Gobierno y Siderar desatada por el polémico decreto de la semana pasada y luego de que la compañía el viernes, en su Asamblea, anunciara un alto dividendo de $ 4.35 por papel o $ 1511 millones en total -muy por arriba, incluso, de lo originalmente propuesto de 400 millones- y pasará a cuarto intermedio a la hora de discutir la mayor participación del ANSES en el directorio. Una última participación, que encuentra dos puntos de debate: 1) el reemplazo de Ferrer como directo por parte del Estado, y en el que Siderar se niega a aceptar al representante de La Cámpora; 2) el pedido del Gobierno de aumentar su peso en dos directores más.
De hecho, desde el viernes por la noche hasta hoy, los cruces entre el Gobierno y el grupo Techint han ido creciendo ante una seguidilla de hechos que promete, sin dudas, terminar enla justicia.
El primero en dar el puntapié fue la CNV que declaró inválida la Asamblea por "irregularidades". Según se aseguró la Asamblea no cumplió con la Ley de Sociedades, por lo que cual, consideró se deberá celebrar una nueva reunión de accionista. Con lo que por ende, y según la CNV, todo lo votado en la misma e incluso el pago de dividendos aprobado es nulo.
Pero como dijimos, ese sólo fue el puntapié y a partir de ese momento no pararon las repercusiones, los comentarios encontrados y hasta en algún sentido desafortunados. Desde el oficialismo, de hecho, se escuchó a quien desea ocupar una silla del directorio, Kicillof, que destacó que "El Estado tiene derecho a tener injerencia en la fiscalización, el control y, por qué no, en la opinión dentro del directorio de esas empresas". También Boudou fue de la partida y hasta lógicamente el el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Este último destacó que "si lo que busca Techint es que no miremos los papeles, entonces se metieron en un lío", a lo que agregó "Nosotros pusimos plata y somos tan dueños como ellos de la parte que nos corresponde". En realidad, lo que no estaría mal que aclare el jefe de Gabinete, es que la plata la pusieron los trabajadores y fue un aporte a las AFJP luego desaparecidas durante la presidencia de Nestor Kirchner y hoy en mano del ANSES por una decisión política. Incluso tampoco estaría nada mal que se aclare los escalofriantes informes que muestran que dentro de pocos años el pago de las jubilaciones estarán ciertamente comprometidas, ante el "uso" y "abuso" de los fondos de la caja de las jubilaciones para pagos que nada tienen que ver con el sistema. En este sentido, porque no, recomiendo una nota de La Nación de ayer. Pero sigamos.
Visto el accionar del Gobierno nos falta ahora la reacción de Siderar que, básicamente, será ir a la Justicia. Y lo hará con dos objetivos: uno de ellos, defender lo resuelto en la asamblea de accionistas del último viernes, y el otro procurará frenar la aplicación del DNU 441 que eliminó el límite del 5% del derecho de voto en las compañías en las que posee participación accionaria. A la vez que salió a aclarar que, aún en caso de contabilizarse el 26% de los votos del organismo, los representantes del Estado hubieran perdido la votación. Puntualmente, en este sentido, explican que se realizó el ejercicio de votación como si la ANSeS tuviera el derecho de voto del 5% -límite que fue eliminado por el decreto 441 publicado la semana pasada- y también ejerciendo el derecho por la totalidad de acciones que el Estado tiene en Siderar -26%-. Desde la empresa ratificaron que se les permitió votar de las dos maneras y que "en ambos casos perdieron". En este marco incluso afirmaron que "La CNV no puede declarar nula una asamblea. No tiene potestad para hacerlo. Sólo podría hacerlo un juez"
Ahora bien, desarrollemos el segundo tema que ya comentamos, el de la relación FMI-Gobierno. Finalmente pasó la Asamblea del organismo en la que Boudou fue a buscar respuestas, y encontró sólo algunas. Así si bien no parece existir avances sobre el tema Club de Paris, sí en contraposición parece querer demostrarse que se mejoran los lazos con el FMI, aún cuando este último puso a Argentina -con otros países- en una lista de posible "sobrecalentamiento".
Boudou que ya venía reconociendo la ayuda técnica del FMI a la elaboración de este nuevo índice nacional de inflación, también dijo que "Hay una decisión de mantener buenas relaciones", y en este marco parece ser que el Gobierno estudia aceptar una misión FSAP (Programa de Asistencia al Sistema Financiero). Mientras que, específicamente sobre el artículo IV, no descartó de plano una revisión. "Algún día vamos a volver a cumplir con el artículo cuatro. La Presidenta decidirá cuándo es el momento adecuado. Pero nuestra relación con el FMI siempre va a tener que ver con los aspectos técnicos. Las decisiones políticas se toman en Argentina", afirmó el ministro.
Es más, Boudou ratificó positivamente lo que hace poco destacó el FMI que es el nuevo índice de inflación mencionado, sí reemplazará al CER, algo que recordemos se venía negando. Ahora un Boudou mucho más pragmático en este punto confirmó que el nuevo Índice que elaboran el Indec y el FMI (aunque a veces no se lo reconoce así, ya que sólo se habla de una ayuda técnica que en realidad puede considerarse como no) será utilizado para pagar los títulos públicos en pesos atados al Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). Así aclaró que "el índice servirá para el CER y para todos los contratos del país". No obstante, lógicamente, no hablo de tiempos. Sólo destacó que hay que hacer un nuevo relevamiento del gasto de los argentinos, que ha variado significativamente gracias al buen momento económico que vive el país hace siete años.
En tanto que, en este marco, el mercado comienza a ser análisis de que tanto será el grado de sinceramiento en este índice. Y si bien no hay detalles aún sobre el rango que arrojará este nuevo IPC, trascendidos afirman que en principios las mediciones serían mayores al del índice actual. De paso, de hecho, mencionemos que el viernes se conoció a través de este que IPC que los precios subieron 0,8% en marzo en comparación a febrero, nuevamente y como de costumbre bastante por debajo del alza de entre 2% y 2,5% de las consultoras privadas.
Por último, antes de entrar a un párrafo final de mercado, lo político. Aunque sería mejor obviarlo, hay una realidad que es que estamos en un año electoral y los ruidos desde este aspecto van profundizándose. El oficialismo sigue sin definir candidato, aunque la presión claro estaría para un nuevo mandato de Cristina; mientras que la oposición parece estar perdida. Duhalde y Rodríguez Saa se encuentran desarrollando una interna "de locos"; Alfonsín que trata de agrupar a la UCR detrás de él con éxitos parciales; Macri que muestra señales diversas; y Carrió que llamativamente está muy callada. En tanto que, un tema no menor, son los gremios de la mano de Moyano que buscan más peso en las empresas como en el Gobierno en donde intenta que Recalde sea el candidato a vice.
En conclusión, y para quienes operan en mercado, creemos que ser selectivos y cautelosos es una recomendación válida. No hay buenas noticias desde lo externo, ni tampoco lo local, con lo que la presión a una corrección podrá ser fuerte. Sólo en los bonos, la posibilidad de un cambio en el CER podría tomarse como positiva, aunque será difícil de muy corto si el escenario externo profundiza su malestar. Por ende, reafirmamos lo que veníamos diciendo, y que se basa en que claramente el actual no es un mercado para cualquier tipo de inversor. Al menos, en tanto, de corto.
Lo que hay que saber del día
Semana corta, pero complicada. Fuertes caídas en los mercados externos que tiene su origen en noticias negativas desde Europa, Asia y, en especial, EE.UU. Mientras que en lo local, claro está, el clima entre el Gobierno y las empresas parece recalentarse ante la pelea abierta con Siderar. Todo suma ruidos que, en principio, pesa sobre el comportamiento del mercado. Sólo una buena noticia parece destacarse hoy desde los medios y es que Boudou reconoció el reemplazo del CER por el nuevo índice.