Los commodities cayeron debido a la preocupación por las consecuencias de una posible catástrofe nuclear en Japón. El crudo del tipo Brent del mar del Norte, de referencia en Europa, bajó a 108,52 dólares y el petróleo de referencia estadounidense West Texas Intermediate (WTI) perdió a 97,18 dólares. En tanto, el oro retrocedió 2,07% en el mercado neoyorquino por debajo de u$s 1.400 la onza troy (finalizó en u$s 1.394,8).
Los expertos temen que una eventual catástrofe nuclear en Japón, tras el terremoto y el tsunami del pasado viernes, tenga un enorme impacto en la coyuntura de Japón, y que por tanto se reduzca la demanda de crudo de la tercera economía del mundo. "Los mercados petroleros siguen bajo la impronta de las informaciones procedentes de Japón", señaló el banco Commerzbank.
Las noticias hacen que los inversores no corran actualmente ningún riesgo, y por tanto los especuladores se retiran también del mercado. Sin embargo, los efectos de los persistentes disturbios en el norte de África y Cercano Oriente evitarán que el precio se desplome. La entrada de tropas saudíes en Bahréin para reprimir las protestas a pedido del gobierno generó nueva incertidumbre. Por su parte, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) también informó hoy de una baja del precio.
La tendencia a la baja del oro responde al gran volumen de ventas ante la posibilidad de que siga la tendencia de otros metales que se están devaluando, como la plata o el platino. En general, las materias primas, como los metales o el petróleo, se están depreciando estos días por la inquietud de los inversores ante los posibles efectos del seísmo y la subsiguiente alarma nuclear sobre la economía nipona y la eventual capacidad del país para seguir demandando ese tipo de productos.
Mercados
Las acciones de Estados Unidos cayeron, pero terminaron la sesión lejos de sus mínimos intradiarios luego de que la Reserva Federal dio un positivo panorama sobre la economía doméstica.
También ayudó a atenuar el descenso la sensación entre los inversionistas de que el impacto del terremoto en Japón sería temporal en los mercados bursátiles.
El riesgo nuclear en Japón potencia el pánico en los
mercados del mundo.
Según datos preliminares, el promedio industrial Dow Jones cayó 137,82 puntos, o un 1,15 por ciento, a 11.855,34 unidades, mientras que el índice Standard & Poor's 500 perdió 14,55 puntos, o un 1,12 por ciento, y cerró a 1.281,84.
El índice tecnológico Nasdaq Composite retrocedió 33,64 puntos, o un 1,25 por ciento, a 2.667,33.
Las bolsas del mundo cayeron arrastradas por la de Tokio, que cerró con una fuerte caída de 10,55% tras una sesión marcada por el pánico debido a la crisis nuclear después del terremoto y el tsunami del viernes y las consecuencias económicas de la tragedia.
Wall Street cae arrastrada por el temor a que se produzca una catástrofe nuclear en Japón después del terremoto. El parqué neoyorquino reaccionaba con esa decidida tendencia bajista ante la alerta que se ha desatado en Japón por el riesgo a una catástrofe nuclear después del devastador terremoto y posterior tsunami que azotaron el país el viernes pasado.
La situación en la planta nuclear de Fukushima entró en fase crítica tras un incendio y una nueva explosión que desataron el temor a una fuga masiva de radiactividad y la declaración de un radio de exclusión aérea de 30 kilómetros. Esa nueva explosión en la central nuclear presionaba aún más a los mercados de valores en Japón, donde en este segundo día de operaciones después del sismo el índice Nikkei, la principal referencia de
La situación en Japón, la tercera economía mundial y tercer consumidor energético, también influía sobre la cotización del petróleo de Texas, que a esta hora se depreciaba en torno al 3% y se colocaba por debajo de la cota de los 100 dólares por barril, hasta 97,71 dólares.
Previamente, la bolsa de Tokio había sufrido una de las jornadas más negras de su historia, agravada después de que el gobierno de la tercera economía del mundo admitiera que el nivel de radioactividad medido en la central nuclear de Fukushima podía ser peligroso para la salud. El índice Nikkei llegó a perder 14,17% durante la sesión antes de cerrar a 8.605,15 puntos.
La caída de 10,55% es la tercera más importante desde la creación de la plaza japonesa hace más de medio siglo, y la peor desde el terremoto de magnitud 9 seguido de un tsunami que golpeó al país el pasado viernes dejando un balance estimado en miles de muertos y medio millón de desplazados.
Mientras continúan las tareas de rescate, la crisis se agravó con una serie de explosiones nucleares en la central de Fukushima, situada a unos 250 kilómetros de la capital japonesa. Para respaldar al yen y a la economía, el Banco de Japón (BoJ) anunció este martes una nueva inyección de 8 billones de yenes (97.800 millones de dólares, 70.000 millones de euros) en el mercado monetario, que se suman a los 15 billones de yenes que ya aportó la víspera.
El banco central también había decidido el lunes destinar cinco billones de yenes a la compra de activos y mantener su tasa principal a cero o muy cerca de cero para facilitar la financiación y estabilizar los mercados. Para el analista de Capital Spreads, Simon Denham, así "por lo menos las agencias le dan al país un poco de tiempo para respirar en lugar de rebajar su rating, lo que desafortunadamente parece inevitable más adelante".
Las otras plazas financieras de la región Asia-Pacífico, igual de inquietas que el resto del mundo por las consecuencias financieras, cerraron también con pérdidas. Hong Kong terminó con caída de 2,86% y Shanghai de 1,41%, mientras que Seúl cedió 2,40% y Sídney 2,11%.
Fuente: Ambito.com