Guillermo Moreno les prometió a sus empleados tomar las riendas de Tersuave, la compañía que produce el 50% de la pintura al agua que se vende en el país, pero no tuvo apoyo del Gobierno. Sin embargo, la fábrica de pintura podría reabrir las puertas de su planta en Villa Mercedes, San Luis, a partir del próximo lunes.
Sólo falta que una jueza firme un dictamen a favor de los despedidos para que vuelvan al trabajo, anuncia hoy el diario Crítica de la Argentina. Respecto de los otros proyectos de reestatización (Mahle y Massuh), ayer el jefe de Gabinete dejó en claro que se buscará que vuelvan lo más pronto posible a manos privadas.
Tersuave cerró su planta abruptamente en febrero último luego de que un grupo de trabajadores amenazara con incendiar las instalaciones en medio de reclamos gremiales. Según fuentes de la compañía, que tiene sede central en Córdoba, la decisión de volver a poner en funcionamiento la fábrica la tomó la Justicia.
Así, en los próximos días, los 120 trabajadores que estaban suspendidos, aunque percibían normalmente sus salarios, volverán a trabajar. La jueza puntana Silvina de la Fuente dictaminó a favor de ellos en un amparo que presentaron para retomar sus puestos. Falta definir la fecha exacta de la reapertura de la fábrica.
En tanto, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, desautorizó otra vez ayer a Moreno. “En el caso de la autopartista Mahle, lo que se busca es quien tenga la vocación de seguir adelante con el esquema de negocios”, en tanto, con respecto a la papelera Massuh, señaló que “no ha consumido un solo centavo del Estado” y que la idea es “desprenderse (de ella) lo más rápido posible”.
La cúpula directiva de Mahle tenía agendada una reunión con el secretario de Comercio. Inesperadamente fue suspendida por el propio Moreno hasta nuevo aviso.
Hasta ahora, en Massuh nada cambió. Moreno sigue al frente de la empresa con un fideicomiso con garantía de la ANSES como respaldo de su gestión.