La postal que enmarca la crisis automotriz, se vive en estas horas en la zona de Escobar, provincia de Buenos Aires. Allí, trabajadores autopartistas toman la fábrica Gestamp Baires el por despido de diez empleados y exigen que se reincorpore a otros 59.
Esto ocurre en un contexto en el cual la industria automotor muestra una crisis pocas veces vista.
En ese contexto, el titular de la Cámara del Comercio Automotor, Alberto Príncipe (foto), señaló que esa fuerte caída de la actividad provocará en poco tiempo que deban prescindir de personal. Expectativa por un acuerdo con Brasil.
"Más o menos para cada auto vendido en una concesionaria se tiene un empleado", explicó Príncipe a Infobae. Por eso, si la actividad en el sector no comienza a repuntar, estiman que los locales deberán comenzar a despedir gente en el corto plazo.
El titular de la Cámara del Comercio Automotor aclaró que las compañías "están sosteniendo todo lo posible" los empleos.
De acuerdo con los cálculos del sector, las concesionarias deberán reducir su empleo en un porcentaje similar al de la caída de sus ventas.
Los últimos datos que se conocen son de abril. En ese mes, los patentamientos cayeron un 35,5% interanual.
SMATA también en estado de alerta
Ricardo Pignanelli, titular de SMATA, muestra un pesimismo similar al de Príncipe. Por caso, la semana pasada sostuvo: “Si para julio no encontramos una salida van a empezar los achiques en la cadena de valor, en las autopartistas, talleres y concesionarias. Las empresas nos están diciendo que pueden aguantar solo hasta julio”.
Según explicó Pignanelli a diario Clarín, la solución la tendría que aportar el Gobierno, a través de la activación de las tasas.
“¿Quién va a comprar un auto en cuotas con estas tasas de interés? Si se logra bajarlas, conseguiríamos producir entre 80.000 y 100.000 autos más de los que se prevé hoy. Si llegamos a un total de 740.000 unidades no habrá problemas graves este año”, dijo.
Príncipe piensa en una solución similar, a través de la acción del Estado: en tal sentido, aclaró que aún mantiene la ilusión de que "el mercado se recomponga" gracias a alguna política del gobierno nacional.
Pero sobre todo la esperanza está puesta en el acuerdo con Brasil que la administración de Cristina Kirchner renegocia por estas horas para reactivar la fabricación.
"No sólo tengo confianza en la gestión, sino también en la gestión que va hacer Brasil. Es un mercado que no podemos ceder, tenemos que buscar la solución", apuntó, en entrevista con el periodista Paulino Rodríguez.