La situación de la empresa metalúrgica Manferro (ex Carbometal), que en los últimos días apagó su horno y cesanteó a su personal en la planta de El Nihuil, ha encendido las alarmas en el Gobierno provincial, desde donde analizan de qué manera asistir a esta industria. Así lo manifestó esta mañana el ministro de Trabajo, Justicia y Gobierno, Rodolfo Lafalla, quien admitió que es un tema que están trabajando en conjunto con el Ministerio de Trabajo de la Nación.
Según explicó el funcionario, cerca de 100 empleados se han visto afectados por esta situación de la empresa, la cual se ha mostrado reticente a declararse en crisis para poder recibir asistencia.
En este sentido, Lafalla dijo estar en contacto con la viceministra de Trabajo de la Nación, Noemí Rial, segunda del ministro Carlos Tomada. "Hemos ofrecido asistencia financiera con el Ministerio de Trabajo de la Nación y estamos permanentemente en contacto con Rial para ofrecer los programas Repro", expresó el ministro.
Los programas Repro contemplan la entrega de $2.000 pesos a los trabajadores por parte del gobierno Nacional, pero para ello la empresa debe declararse en crisis.
Por último, Lafalla agregó que desde el gobierno provincial están buscando qué alternativa pueden ofrecerle a la empresa productora de ferrosilicio para mitigar la crisis que originó la caída de las ventas locales, la baja en el nivel de exportación y el aumento de los costos internos, sumado a un fuerte atraso cambiario.
"Han parado los hornos pero estamos viendo cómo les podemos dar una mano. Estamos articulando con el intendente de San Rafael, Emir Félix, y la gente de la UOM", concluyó.
La empresa había sido reactivada hace un año, luego de que se invirtieran 5 millones de dólares y gracias a un contrato hecho con el Gobierno nacional a través del ONABE. Para ello fue fundamental la asistencia del Gobierno provincial y municipal, encargados de conseguir la provisión de energía necesaria para la puesta en marcha de esta producción.
Incluso, en abril del 2014 Pérez encabezó una reunión junto a funcionarios, intendentes y legisladores peronistas en la fábrica Manferro S.A., que por entonces estaba próxima a poner en funcionamiento el horno que tenía previsto producir mil toneladas mensuales de ferrosilicio, componente esencial para la industria del acero.
Cuando la planta fue reactivada, la ministra de Industria, Débora Giorgi, dijo que la el 70 por ciento de esa producción se destinaría al mercado interno y el 30% restante para ventas al exterior, algo que finalmente no ocurrió debido al contexto económico global, marcado por” las devaluaciones que sufrieron monedas como el Euro, el Real y el Yen.