El comercio exterior de EE. UU. continúa estancado

Según datos corregidos por variaciones estacionales publicados este miércoles por el departamento de Comercio, el déficit aumentó levemente, por segundo mes consecutivo, a 29.200 millones de dólares.

Las importaciones estadounidenses registran su noveno mes de repliegue. Foto: web
Las importaciones estadounidenses registran su noveno mes de repliegue. Foto: web

El comercio exterior estadounidense tiene dificultades para recuperarse, los intercambios de Estados Unidos con el resto del mundo se redujeron en abril, pese a lo cual el déficit se incrementó a causa del alza del precio del petróleo. Por segundo mes consecutivo el déficit aumentó a 29.200 millones de dólares.
  
En marzo el saldo negativo había sido de 28.500 millones y de 26.100 millones en febrero, su nivel más bajo desde 1999.
  
Si el déficit no se reduce más, es principalmente a causa del alza de los precios del petróleo (46,60 dólares en promedio el barril importado, contra 41,36 dólares en marzo), hundiendo más profundamente en el rojo la cuenta petrolera.
  
Este déficit comercial se mantuvo relativamente bajo en abril, en caída de 53% en relación al mismo mes de 2008. Pero Estados Unidos debe esta mejoría a la contínua reducción del volumen de intercambios como consecuencia de la crisis económica mundial, una tendencia que se prolonga.
  
Las importaciones estadounidenses registran su noveno mes consecutivo de repliegue, cayendo a 150.300 millones de dólares, su nivel más bajo desde setiembre de 2004. Por su parte, las exportaciones bajaron por tercera vez en en los últimos meses, a 121.100 millones de dólares, su nivel más bajo desde julio de 2006.
  
En total, el volumen de intercambios de Estados Unidos con el resto del mundo bajó 2,0% en abril en relación a marzo. Excluyendo el petróleo, el volumen de importationes de bienes descendió 1,7% y el de las exportaciones aún más rápido, en 3,9%.
  
Estas cifras "recuerdan hasta qué punto la coyuntura es difícil. Es la razón por la cual es importante continuar apoyando a las empresas estadounidenses suprimiendo las barreras al comercio y alentando a los otros países a resistir las tentaciones proteccionistas", comentó el secretario de Comercio Gary Locke.
  
Como subraya el economista Joel Naroff, "la economía estadounidense no es el único eslabón débil de la economía mundial". Pero pesa particularmente sobre la actividad, representando un 13% de las importaciones mundiales (cifras de la Organización Mundial de Comercio para 2008).
  
Los efectos del plan de reactivación lanzado en febrero pasado se hacen esperar. Excluyendo petróleo, el descenso de las importaciones abarca todas las categorías de bienes, con excepción de los bienes de consumo (+1,0% en relación al mes anterior). Las compras estadounidenses de equipos industriales, bienes de inversión, vehículos y productos alimientarios también bajaron.
  
"Compramos menos de casi todo. Pero lo mismo puede decirse de nuestros socios comerciales. Ellos también cerraron sus mercados", se inquieta Naroff.
  
"Las exportaciones continuaron decepcionando", confirma Dimitry Fleming, del banco ING. "La única buena noticia es que el ritmo de su descenso se desacelera, pero con economías que en todas partes continúan mostrándose muy débiles, la recuperación de la demanda exterior parece todavía lejana".
  
Se necesitará tiempo para detener la caída de las exportaciones, que se situaron en abril en su nivel de enero de 2006, luego del hundimiento de 32% en solamente nueve meses.
  
Según Christopher Cornell, de Moodys Economy.com, "no debemos esperar un crecimiento significativo de los volúmenes de intercambios antes de que finalice la recesión", que según él podría producirse en setiembre u octubre.