El banco británico Barclays confirmó hoy que se hará cargo de algunas de las principales actividades del quebrado banco de inversión estadounidense Lehman Brothers a cambio de mil millones de libras esterlinas (unos 1.750 millones de dólares).
La mayor parte del dinero pagará las oficinas neoyorquinas más dos centros de cálculo del malogrado banco.
Barclays se hará cargo de las actividades de banca de inversión y mercado de capitales de Lehman en Estados Unidos, además de otros negocios, a cambio de 140 millones de libras. Este precio relativamente menor se debe a que Lehman deja en el mercado de inversiones activos por 40.000 millones de libras y obligaciones por otros 38.000 millones de la misma moneda, explicó Barclay en Londres.
Los inmuebles pasarán a manos del tercer banco británico a su valor de mercado, 800 millones de libras (1.435 millones de dólares).
"Era una oportunidad que se presenta sólo una vez en la vida", dijo el presidente de Barclays, Robert Diamond. "Ahora estaremos representados con el mejor equipo y la mejor productividad en los mercados financieros más importantes del mundo".
El acuerdo, que se produce después de que Barclays se retirara de las negociaciones para mantener a Lehman Brothers a flote, debe ser aprobado por el tribunal que lleva el proceso de insolvencia de Lehman. Su consejero delegado, John Varley, dijo esperar "un crecimiento beneficioso en interés de los accionistas".
Lehman intenta mientras tanto desprenderse del resto de sus activos. Por el momento es una incógnita quién asumirá los negocios de banca de inversión fuera de Estados Unidos, principalmente en Asia y Europa, donde la consultora PricewaterhouseCoopers lleva adelante las gestiones para encontrar un comprador.
Barclays no se mostró interesado en esta parte del negocio, aunque no descartó incluir alguno de ellos en el paquete. Existen posibilidades pero no obligaciones, según John Varley.
Barclays tendrá que acudir a sus accionistas en busca de dinero fresco para cerrar la operación. Varios de ellos ya mostraron su disposición para reunir unos 600 millones de libras (1.075 millones de dólares). Sería la segunda vez en pocos meses que los ejecutivos del banco piden dinero a sus inversores después de los 4.500 millones de libras que solicitaron en julio para curar las heridas de la actual crisis financiera.
El acuerdo, con el que Barclays se mantiene al margen de las inversiones con dudoso respaldo inmobiliario que forzaron la caída de Lehman, permitirá preservar unos 10.000 puestos de trabajo. Sin embargo, los 5.000 trabajadores de Lehman en el Reino Unido no se beneficiarán de esta operación.
Barclays había participado en las frenéticas conversaciones para encontrar un comprador para todo Lehman Brothers y evitar la declaración de quiebra. El banco británico se retiró por la falta de garantías estatales y ahora puede ofrecer precios más bajos por las partes de la compañía que más le interesan.