El postre de almidón de maíz y limón es una de esas recetas que tienen gusto a infancia, a la casa de la abuela y a esas tardes en las que siempre había algo dulce esperando en la heladera. Cremoso, suave y con el toque justo de limón, es sencillo y revive los sabores de antes. ¡Manos a la obra!
En la cocina de las abuelas, los postres con almidón de maíz eran sinónimo de sencillez y cariño: pocos ingredientes, preparaciones económicas y mucho sabor. Con una textura sedosa y un sabor fresco que funciona tanto para una merienda como para cerrar una comida familiar.