Incorporar unas gotas de jugo de limón al agua del balde es una de las fórmulas caseras más extendidas para la limpieza del suelo. Esta solución aprovecha el ácido cítrico para ablandar marcas y residuos, dejando además un perfume fresco en las habitaciones.
Beneficios de usar limón en la limpieza
Por un lado, facilita la extracción de manchas minerales y del agua acumulada en las superficies. Además, neutraliza malos olores y deja un aroma cítrico en el hogar.
El ácido cítrico también ayuda a retirar la suciedad liviana en revestimientos tolerantes a la acidez.
Paso a paso para aplicarlo correctamente
Llenar el balde con agua limpia.
Sumar solo unas pocas gotas de jugo de limón (la acidez excesiva no mejora la efectividad y puede desgastar los materiales).
Revolver bien la solución.
Escurrir bien el trapo o la mopa antes de pasarlo sobre el piso.
Los expertos recomiendan no aplicar este remedio en mármol, travertino, caliza, piedras pulidas o madera sin sellar, ya que el ácido cítrico corroe y opaca estos materiales.
Por otra parte, combinar limón con productos clorados genera gases tóxicos e irritantes para las vías respiratorias.
Aunque remueve la mugre visible, no posee la capacidad bactericida de los limpiadores comerciales formulados para sanitizar.