El agua oxigenada se ha consolidado como una aliada para eliminar moho, hongos y acumulaciones de jabón en el baño, especialmente en la ducha. Su poder oxidante permite desinfectar superficies duras. El secreto para la efectividad está en el tiempo de contacto.
Paso a paso para limpiar con agua oxigenada
En primer lugar, pulverizar el agua oxigenada sobre las zonas a tratar. Luego dejar actuar varios minutos sin secar de inmediato para que se pueda permitir la desinfección química.
Usar un cepillo suave o paño de microfibra, prestando especial atención a juntas y esquinas. Después aclarar con abundante agua tibia (ideal para desprender grasa) y secar por completo para evitar marcas y frenar la reaparición de humedad.
En el caso de juntas y manchas rebeldes, aplicar bicarbonato de sodio sobre la zona humedecida con agua oxigenada para generar una acción efervescente y abrasiva suave que facilite el desprendimiento.
Para el moho en los selladores, empapar tiras de algodón o papel absorbente en peróxido de hidrógeno y colocarlas sobre la junta manchada durante 30 a 60 minutos antes de cepillar.
En cuanto a las medidas de seguridad, se aconseja garantizar una buena ventilación en el baño durante y después de la limpieza. Nunca hay que combinar con otros químicos de limpieza improvisados (como lavandina o vinagre).