Cada vez son más las personas que recurren a trucos caseros de limpieza para resolver los problemas del hogar. Si bien existen desengrasantes y otros productos químicos en el mercado, una limpieza natural al menos una vez al mes ayuda a disminuir la acumulación de grasa y aceites en la cocina.
En el caso del extractor de cocina, este es uno de los elementos que más se ensucian a diario. Por un lado, la grasa de los alimentos (cuando freímos, salteamos o cocinamos carnes) sube con el vapor y se adhiere a los filtros.
Además, el vapor de agua, el polvo del ambiente y los restos de olores también quedan atrapados en el interior, dejando el extractor pegajoso y menos eficiente.
Paso a paso para limpiar el extractor
Desenchufá el extractor para trabajar con seguridad.
Retirá los filtros metálicos, que suelen estar sujetos con trabitas.
En una olla grande o en la bacha, colocá agua bien caliente.
Agregá media taza de bicarbonato de sodio.
Sumá un buen chorro de detergente.
Dejá los filtros en remojo durante 30 a 60 minutos para que la grasa se afloje.
Frotá con una esponja o cepillo para retirar la suciedad.
Enjuagá con agua caliente y asegurate de eliminar todo el detergente.
Secá bien los filtros antes de volver a colocarlos en el extractor.
Tip extra
Si repetís este procedimiento una vez por mes, tu extractor se mantendrá en mejor estado, absorberá mejor los olores y no dejará que la grasa se acumule demasiado.
Además, anteriormente a este proceso podes dejar abajo de la campana extractor una olla con agua y bicarbonato hivierdo, y encender la campana para ablandar la grasa.