Ante la posibilidad de un fuerte aumento de las lluvias y del caudal del río Paraná por la llegada de El Niño, la Central Hidroeléctrica Yacyretá informó que mantiene un seguimiento de las condiciones de la cuenca y se prepara para responder ante una eventual crecida.
Según informó la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), existe casi un 100% de probabilidad de que las condiciones de El Niño-Oscilación del Sur se mantengan durante lo que resta de 2026 y se extiendan hasta los primeros meses de 2027. En ese contexto, el caudal afluente del Paraná puede llegar a duplicar su promedio histórico.
Qué podría pasar con el Río Paraná ante la llegada de El Niño
"El Paraná, cuando el Super Niño llega, no es el mismo río de siempre. Ya ha ocurrido antes: el caudal afluente puede llegar a duplicar su promedio histórico, una masa de agua extra que exige atención constante", explicaron desde la represa.
La crecida del río Paraná también puede modificar las condiciones de generación hidroeléctrica. Aunque un mayor caudal permite producir más energía en términos absolutos, Yacyretá explicó que ese crecimiento no necesariamente es proporcional al volumen de agua disponible.
"Más agua no significa, automáticamente, más energía proporcional. Suena contradictorio para una central hidroeléctrica, pero la física del río lo explica. Yacyretá es una central de llanura, y en las de este tipo las grandes crecidas tienen un efecto colateral: elevan el nivel del río aguas abajo", indicaron.
Y continuaron: "Eso reduce el salto neto -la diferencia de altura entre el embalse y el cauce- y con ella, la eficiencia con la que las turbinas transforman agua en energía. El resultado es tan simple como contraintuitivo: se genera menos energía por cada metro cúbico que circula, comparado con un caudal normal. Así que aunque un río crecido permita producir, en términos absolutos, un volumen total de energía mayor, ese incremento nunca es proporcional: cuanta más agua pasa, menos rinde cada gota".
Cómo se prepara Yacyretá ante una posible crecida
En ese contexto, informaron que "no hay pausa" en el Sector Hidrología del Departamento Técnico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). "Se siguen de cerca las lluvias y los caudales de cada río que aporta a la cuenca", aseguraron.
"Cuando la situación lo amerite, la Entidad recurrirá a sus estructuras de descarga, las válvulas de escape del sistema, para evacuar el agua que las turbinas no pueden procesar. El objetivo no es solo técnico: es humano. Se trata de suavizar los picos de crecida, controlar el flujo y, sobre todo, reducir los riesgos para quienes viven río abajo", indicaron, sobre como se preparan ante la llegada de El Niño.
Una de las herramientas previstas ante un incremento considerable del caudal son las estructuras de descarga de Yacyretá. En caso de ser necesario, permiten evacuar el agua que las turbinas no pueden procesar, controlar el flujo y reducir los picos de las crecidas aguas abajo.
La central también cuenta con un esquema operativo que permite alertar con varios días de anticipación a las autoridades y comunidades ribereñas ante una eventual crecida. La información se actualizará a medida que evolucionen las precipitaciones y los caudales durante los próximos meses.