Cada 16 de septiembre, en Argentina se conmemora el Día del Almacenero, una fecha que reconoce a los protagonistas de uno de los oficios más tradicionales. Detrás de cada mostrador se construyen vínculos que trascienden la compra cotidiana: los almaceneros conocen a sus vecinos, sus gustos y, muchas veces, saben qué van a buscar antes de que lo pidan.
Con el paso del tiempo, los hábitos de consumo fueron cambiando. Los almacenes también se transformaron, pero conservaron algo que los distingue: ese trato personal que los mantiene ligados a la identidad de los barrios.
Gracias al trabajo cotidiano de miles de almaceneros, Coca-Cola logra estar presente en todo el país. Junto a sus cuatro socios embotelladores, el Sistema Coca-Cola cuenta con 12 plantas y 65 centros de distribución y llega a más de 260.000 clientes en Argentina, con los almacenes como un eslabón fundamental de esa cadena de valor.
“Para llegar a cada mesa, primero hay que conocer cada barrio. Y los almaceneros lo hacen como nadie: nos ayudan todos los días a seguir construyendo una historia profundamente local”, afirmó Leonardo García, Gerente General de Coca-Cola Argentina y Uruguay.