La ola polar que afecta a Mendoza generó distintas situaciones y la cordillera de los Andes se pintó de colores diversos. El dique Potrerillos, por ejemplo, se congeló en algunos sectores, mostrando un paisaje único.
Trozos enormes de hielo sobre el espejo de agua, aves que circulaban y la montaña de fondo. Incluso la luna generó un espectáculo único al "dejarse ver" en pleno día.