Un vistazo a los camarines y un acercamiento a lo que piensan sus protagonistas. Foto: Marcos Garcia / MDZ(Marcos Garcia / MDZ)
Con una puesta austera pero con graimpacto visual y narrativo, antes de iniciar este particular espectáculo mendocino, el público se encontró de frente con dos paneles de espejos, una escalera central y dos bocas de escena. Abrazados por luces multicolores de algunos tachos LED, la historia de este grupo de artistas drag queen comienza a cobrar vida con el relato de los protagonistas que reflexionan sobre este arte desde el minuto cero, pasando por un desfile de potentes cuadros musicales, bailarinas, deslumbrantes vestuarios, textos y actuaciones que le dan forma al mensaje.
Esta vez, la difícil situación económica que golpea a los y las artistas independientes de Mendoza obligó a este particular elenco a montar esta creación en el Studio ERA, espacio que pertenece a Romina Vera, la creadora del show, ya que los costos para producir en salas de teatro no es rentable para todos.
LoveFuckingDragQueen: la intimidad de un espectáculo teatral único