Es tiempo de elecciones… Nos evidencia lo que elegimos. Amar nos hace creer tal como somos amados. ¿Para qué nos sentimos elegidos? ¿Por qué nos sentimos elegidos? ¿Sos como te eligieron? Lo que hay que elegir es tu “SÏ”. Sos como lo que necesitás. Intentar cambios sin cambiar…
Todo lo que hay que cambiar para cambiar…
Todo lo que necesitamos cambiar para lo que queremos cambiar…
Lo que elegimos es lo que elegimos de nosotros.
Uno necesita lo que es.
Y lo que somos.
¿Querés ser lo que sos?
Todo lo que hay que cambiar
El espejo así nos evidencia.
Del “¡Yo no fui!” al “¡Sí, soy yo!”.
Lo que elegimos y a quien elegimos será tal como la elección hace desear.
Lo que elegimos nos transforma en lo que elegimos.
La elección nos hace ser “lo elegido”.
La elección nos libera de esa profecía que es la nostalgia.
La tentación es la decepción.
“Este tiempo que estamos viviendo necesita curación., Es posible que surja en nosotros el deseo de apagar todo. Podemos llegar a preferir no sentir nada. Nuestras palabras también corren el riesgo de ser malinterpretadas, y podemos sentir la tentación de encerrarnos en el silencio, en una incomunicación en la que, por muy cercanos que estemos, ya no somos capaces de decirnos las cosas más simples y profundas”, (León XIV).
¿Lo que elegiste qué cambió?
Lo que cambió que hizo que cambie en vos?
¿Lo que pediste cambiar es lo que ofreciste cambiar?
La voluntad tiene la culpa.
Lo que nos hace amar nos hace creer.
Todo es como se puede creer.
Somos como alguien nos amó.
Nuestro Amén es nuestra sensatez.
* Juan Barros, energizante natural. Apto para todo público.