La novela de suspenso policíaco Cornelia (Planeta), de Florencia Etcheves, es reeditada dos años después de su primera edición, aprovechando el impulso de su adaptación cinematográfica Perdida, dirigida por Alejandro Montiel y protagonizada por Luisana Lopilato, que fue estrenada este mes con excelentes niveles de taquilla. Además esta obra cierra la primera saga noir de la periodista y escritora que incluye La virgen en tus ojos (2012) y La hija del campeón (2014).
Cinco adolescentes y su maestra de un prestigioso colegio secundario de Buenos Aires viajan a la Patagonia argentina para conocer la historia de un pueblo que sufrió una severa catástrofe natural. Pero todo finaliza de manera abrupta con la desaparición de una de ellas, Cornelia Villalba, luego de que las jóvenes concurrieran a un boliche con el hijo de la dueña de la hostería donde se alojan.
Diez años después, la familia de Cornelia (integrada por un destacado médico, una refinada aristócrata y un hijo narcisista) realiza una misa en honor a la adolescente, volviendo a confluir allí las cuatro alumnas. Para una de ellas, la policía investigadora Manuela Pelari, ello representa el brusco reencuentro con un pasado que intentaba dejar atrás; envuelta en sus recuerdos, se cruza con una bella y misteriosa mujer y un enigmático pañuelo verde. Por su parte, el compañero y expareja de la uniformada, el criminólogo Francisco Juárez, va tras las pistas de otra desaparición que se conecta con la causa Villalba.
Etcheves se adentra en el submundo de la trata de personas, una poderosa industria negra que mueve miles de millones de dólares a costa de la explotación y denigración de mujeres capturadas y sometidas a los peores tormentos. El 'Egipcio' y la 'Sirena' representan las caras semi invisibles del poder y la coacción dentro de un oscuro entramado de negocios sucios, enlazándose en un juego poco sutil de sexo, riqueza y violencia que, en algunos capítulos, recrudece con pasmosa verosimilitud.
La búsqueda define a Cornelia. Más allá de la desaparición de la joven, la obra explora los modos en que los personajes tratan de combatir los espectros pretéritos y sanar las viejas heridas que, de algún modo, continúan lacerando sus almas a través de los resquicios de la memoria que dejan escapar la penumbra del dolor.
En línea con su activismo por los derechos de las mujeres, la autora profundiza en las figuras femeninas, especialmente en el trío que sostiene la historia: Manuela, Cornelia y la 'Sirena'. A través de ellas se manifiesta una determinación por sobrevivir en ambientes ceñidos por la hipermasculinidad y la misoginia, rebelándose o acomodándose a las circunstancias, como así también expresan, más allá de cada posición en el binomio bueno-malo, actitudes de fortaleza, ingenio y destreza.
Al igual que todo policial que se jacte de tal, la narrativa es fresca y dinámica, oscilando entre la sencillez de los diálogos y la ambición propuesta en los momentos de tensión. Intrigante desde el inicio y con fuertes giros hacia el final de la trama, la última novela de Etcheves posee los condimentos suficientes para los lectores que buscan una obra entretenida y atrapante.
Nicolás Munilla