Una nueva aventura de Irene Adler (La Bestia Equilátera) es un guión cinematográfico elaborado por el escritor y poeta Osvaldo Lamborghini y el guionista Roberto "Dodi" Scheuer hace más de cuarenta años y que, gracias a la curiosidad de Luis Chitarroni, salió de su ostracismo para revelarse como una deliciosa obra magnética que rescata al entrañable personaje femenino de la saga de Sherlock Holmes en un mundo decadente y a las puertas de un nuevo paradigma.
Nacida en las noches porteñas de 1974, Una nueva aventura... es mencionada por César Aira en el prólogo de Tadeys, uno de los tantos trabajos literarios póstumos de Lamborghini y publicado por primera vez en 1988, bajo el rótulo de "proyecto teatral". Sabiendo de su existencia, Chitarroni (editor de La Bestia Equilátera) le pidió a Scheuer que le compagine la obra motivado por "cierto interés proporcional" hacia el personaje de Escándalo en Bohemia, el primero de los 56 relatos que configuran la saga de Sherlock Holmes, escrita por Arthur Conan Doyle, y que representa la única mujer capaz de desafiar y encandilar al detective.
Quizás la obra no cumpla con los estándares para materializarse en el ámbito audiovisual, pero es inevitable no apreciar tanto su calidad narrativa como la utilización de las herramientas de sus autores. Adler queda envuelta en intrigas políticas, entre fastos servidores imperiales decadentes y excesivamente maquillados, exacerbaciones fanáticas y violentas, misterios religiosos y marginaciones sociales, contextualizados en la misteriosa ciudad provinciana de B***, perteneciente a un imperio centroeuropeo al borde del ocaso y la guerra. La prosa ingeniosa, perturbadora y superadora de Lamborghini, con su estilo neobarroco, se complementa con el profesionalismo y la diagramación estructural de Scheuer, los cuales logran una obra con vida propia, alejada de convencionalismos, ágil, dinámica, secretista y expectante.
Lamborghini despliega anticipadamente (no hay que pensarlo desde la cronología editorial, sino en retrospectiva histórica) varios elementos configurativos de su legado posterior, como los "tadeys", esos estrambóticos seres humanoides y sodomitas que protagonizan el poema contemporáneo y la novela homónima escrita unos años después, aunque aquí adquieren una forma más imprecisa y cercana a los anfibios.
En su magnífico prólogo, más cercano a un análisis relativamente exhaustivo de la obra con una contextualización enfocada en la trayectoria de Lamborghini, Chitarroni manifiesta que "escrita en las postrimerías del penúltimo periodo democrático argentino con una bala suspendida en la lengua [...] Una nueva aventura de Irene Adler es uno de los textos extremos de la narrativa local, propia, y el hecho de que sea un guión, no estrictamente una novela, violenta aún más el carácter de ‘metáfora imposible' impuesto por la época". Una joya de nuestra literatura que, afortunadamente, ya no está oculta.
Nicolás Munilla