Basta ya de hacer trabajar a nuestros niños

El trabajo o explotación infantil, si bien prohibido por ley, es una evidencia que permanece incólume con el paso de las décadas. Aquí, una buena idea para ayudar a combatirlo.

Pasan los años y sigue ocurriendo que niños sean obligados a trabajar, bajo condiciones, que, además de ilegales, son aberrantes. Los primeros años de la vida de las personas son para aprender, para divertirse, para desarrollarse y fundar con estas herramientas las personas que serán el resto de sus vidas. No son para trabajar tal como entendemos esta idea, bajo ninguna circunstancia.

¿Conocemos acaso a algún niño de clase media o clase alta que sea explotado laboralmente? Seguramente, la respuesta será no, pues el trabajo infantil va ligado indefectiblemente a una situación de pobreza y de exclusión social.

Normalmente, por una cuestión histórico-cultural y también estratégica -por distancia, alejamiento de las urbes- la explotación se ha dado habitualmente en la zona rural. Actualmente, los hechos más graves en Argentina se dan en la cosecha de la yerba mate, aunque otras cosechas -como las de la uva- también presenta sus casos. Las cosechas, se sabe, han llevado a toda la familia rural a participar de esta actividad.

A fin de luchar contra las labores infantiles en la cosecha de la yerba mate, la organización ""Un sueño para Misiones" creó un plan para erradicar esta costumbre insana e ilegal. Lo primero fue desarrollar una campaña denominada ""Me gusta el mate sin trabajo infantil"", suscripta por más de 50.000 firmantes.

De esta campaña surgió la intención de poder identificar con fehaciencia qué marcas y plantaciones de yerba mate usaban niños para sus tareas. La solución fue trabajar en pos de una certificación de producto libre de trabajo infantil. 

 ¿Conocemos acaso a algún niño de clase media o clase alta que sea explotado laboralmente? Seguramente, la respuesta será no, pues el trabajo infantil va ligado indefectiblemente a una situación de pobreza y de exclusión social. 

"Esta certificación, según el proyecto de ley, la realizarían las universidades nacionales de la provincia en que se realice la cosecha, por considerar que son las instituciones más creíbles de la sociedad", comenta el mendocino Pablo Gómez, autor del proyecto y promotor de esta intención en nuestra provincia.

Estos productos certificados, según el proyecto, "tendrían un valor ligeramente más alto que el mismo producto que no está certificado. Un incremento que, en su precio en góndola, sería a lo sumo del 5% del valor total, esto es, un vino de $100 valdría $105, y un paquete de yerba pasaría de costar $40 a costar $42. Y aunque no lo creas, este pequeño incremento alcanza para duplicar el salario del cosechador", apunta.

De este modo, el cosechador no perdería el dinero que ingresa al grupo familiar por el trabajo que aportan sus niños, quienes, en cambio, podrían dedicar sus tiempos a jugar, educarse y crecer como corresponde, como seguramente están creciendo los hijos de los lectores de esta nota.

La idea, a todas luces, es ejemplar, esperanzadora, sencilla y transformadora.

Ahora, conozcamos en detalle y textualmente el proyecto de ley que será presentado en marzo en el Congreso de la Nación, con el acompañamiento de legisladores de distintas bancadas mayoritarias.

Se acepta, naturalmente, la participación de interesados en construir ciudadanía contra la explotación de nuestros niños; al respecto se puede empezar firmando aquí la petición. 

Ulises Naranjo

Apéndice:

El Proyecto de Ley

Certificación de Productos Libres de Trabajo Infantil

Artículo 1º.- Créase, en el ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, la "Comisión de Certificación de Producto Libre de Trabajo Infantil".

Artículo 2º.- La Comisión de Certificación de Producto Libre de Trabajo Infantil, tendrá las siguientes funciones:

1. Fomentar la Certificación de Productos Libres de Trabajo Infantil, a solicitud de empresas de producción agrícola en todo el territorio del país, y mediante el control a dichas empresas por parte de las universidades nacionales que adhieran a la presente.

2. Crear un registro de empresas de producción agrícola en todo el territorio del país que soliciten Certificación de Producto Libre de Trabajo Infantil.

3. Crear un registro de universidades nacionales destinadas a certificar a las empresas del punto anterior.

4. Fijar, según los productos a certificar, la relación promedio, en porcentaje, entre el costo de los salarios pagados en concepto de cosecha del producto correspondiente, y el precio final en góndola del mismo.

5. Determinar, según los productos a certificar, el porcentaje del promedio a abonar a las universidades certificadoras del precio final en góndola del producto correspondiente.

6. Fijar, en función de lo dispuesto en los puntos 4 y 5 del presente artículo, con el adicional de hasta un cinco (5%) por ciento, un porcentaje extra a pagar por los consumidores por sobre el precio final del producto en góndola.

7. Establecer un logotipo que las empresas deberán colocar en los productos certificados. El logotipo contendrá como mínimo el texto: "Producto Libre de Trabajo Infantil".

8. Establecer un logotipo que las empresas cobradoras de tasas, impuestos y servicios deberán utilizar. El logotipo contendrá como mínimo el texto: "Esta empresa colabora para lograr la erradicación del Trabajo Infantil".

Artículo 3º.- Crease un fondo especial a los efectos de la operatividad de lo dispuesto en la presente ley.

Artículo 4º.- La autoridad de Aplicación distribuirá, a las empresas que certifiquen un Producto Libre de Trabajo Infantil, un certificado transferible por un monto equivalente al costo de los salarios pagados en concepto de cosecha del producto objeto de certificación, más un incremento de hasta el cinco por ciento (5%).

Este certificado podrá ser utilizado por su poseedor para el pago de impuestos y tasas nacionales, y de impuestos y tasas de aquellas provincias que adhieran al régimen aquí establecido.

Artículo 5º.- Las Universidades Nacionales que adhieran a la presente ley deberán:

1. Inscribirse en el registro creado a tal efecto por la Coordinación de Certificación de Producto Libre de Trabajo Infantil.

2. Certificar un ciento por ciento (100%) que en el producto no se utilizan trabajadores que no cumplan con la legislación vigente tanto en trabajo informal de personas de cualquier edad, como trabajo infantil.

3. Entregar a la empresa que cumpla con lo pactado en la presente ley, un certificado en el que se exprese que la misma ha cumplido, en el producto específicamente detallado, con las prescripciones de la presente ley.

Artículo 6º.- Las empresas de producción agrícola que adhieran a la presente ley deberán:

1. Inscribirse en el registro creado a tal efecto por la Coordinación de Certificación de Producto Libre de Trabajo Infantil.

2. Cumplir un ciento por ciento (100%) con la certificación planteada por la Universidad respectiva, incluyendo todos los puntos planteados en el artículo precedente.

Artículo 7º.- Invitase a las jurisdicciones provinciales y a la ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir a la presente norma.

Artículo 8º.- De forma.

Fundamentos

Sr. Presidente:

El trabajo infantil, en cualquiera de sus formas, está totalmente prohibido en todo el país de acuerdo a la normativa vigente.

Pero más allá de lo que marca la letra de la ley, y sobre todo en zonas rurales en las temporadas de cosecha de los productos regionales, los distintos organismos de control siguen descubriendo y denunciando trabajo infantil.

Y es que el trabajo infantil se produce, en general, no porque los padres disfruten de ver a sus hijos en esa tarea, sino porque la situación económica familiar es tan agobiante y los salarios pagados tan escasos, que se utiliza hasta a los seres más preciados de la familia para generar ingresos.

Ante este diagnóstico es que se presenta el presente proyecto intentando solucionar el problema de fondo, esto es, no solo que los niños no trabajen, sino que además sus padres tengan mejores ingresos para poder garantizarles a sus hijos todos los derechos de una niñez digna.

Antecedentes:

En primer lugar, es importante resaltar el por qué se realizó este proyecto, ya que la idea surge de un trabajo que viene realizando en la provincia de Misiones, la institución "Un sueño para Misiones", que busca erradicar el trabajo infantil en la cosecha de yerba mate. Sobre esta idea original es que se plantea el proyecto, ampliando su cobertura a todo el país.

En esta lucha, la campaña "Me gusta el mate sin trabajo infantil" llevada adelante por "Un Sueño para Misiones" fue declarada de interés nacional tanto por el Senado como por la Cámara de Diputados de la Nación. También fue declarada de interés municipal por el Consejo Deliberante de Posadas, y un representante de "Un Sueño para Misiones" fue recibido por el Papa Francisco, a través de un contacto realizado por el Obispo de Oberá, Damian Bitar, con el fin de poner al Sumo Pontífice al tanto de lo que acontece con la yerba mate, el trabajo infantil y la pobreza que se ocultan detrás de la "Infusión Nacional Argentina". La campaña cuenta también con el apoyo de muchas personalidades del espectáculo, el deporte, del periodismo y de otros ámbitos.

Esta campaña, consiste por un lado en el apoyo público de personalidades de distintos estamentos de la sociedad argentina, y por otro, en la recolección de firmas a través de la página de internet Change.org, en donde "Me Gusta el Mate Sin Trabajo Infantil" juntó más de cincuenta mil (50.000) firmas.

A continuación, se adjunta el texto utilizado en la campaña de recolección de firmas por internet:

"Cerca de 75 mil hombres, mujeres y niños viven de la cosecha de la yerba con la que preparamos el mate que tomamos todos los días, muchos de los niños que trabajan en la tarefa (cosecha de yerba mate) en Misiones no concurrieron nunca a la escuela. Los niños comienzan a trabajar entre los 4 y 13 años de edad.

Jorgito es uno de esos niños. El debió abandonar su educación y el juego para ayudar a sus padres en la cosecha. Sabemos que miles de niños como Jorge sufren esta injusticia. No conocemos el número exacto porque que el estado provincial jamás realizo un censo de tareferos (Cosecheros de Yerba Mate).

Después del agua, el mate es la bebida más consumida por los argentinos. El 90% de la Yerba Mate que se consume en Argentina se cultiva en Misiones y el 60% de la que se consume en el mundo, este cultivo es uno de las principales ingresos con los que cuenta la provincia. Además, el "mate" fue declarado por Ley 26.871 "Infusión Nacional Argentina" Esto último quiere decir que es la bebida que representa a los argentinos y que a pesar de esto, contiene pobreza y trabajo infantil.

Necesitamos que se tomen medidas y que se empiece a tratar este tema. Firmando esta petición te sumás a nuestro pedido de creación de una mesa multisectorial dirigida a La Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI). Este es un tema muy complejo que requiere la presencia y acuerdo entre muchos sectores, y para eso la creación de un espacio como este es fundamental. Es el primer paso necesario para hacer el seguimiento y la erradicación del trabajo infantil en la yerba mate en Misiones.

Una mesa multisectorial similar se está llevando a delante en el partido de General Pueyrredon, Provincia de Buenos Aires. En el caso de Misiones, estará compuesta por representantes de los municipios, gobierno provincial y nacional, La Organización Internacional del trabajo (OIT) e, instituciones civiles, sindicatos de tareferos y docentes. Además podrán sumarse otros representantes del sector.

El trabajo infantil es una violación flagrante a los derechos humanos y los derechos del niño. En el año 2013 murieron 4 menores por negligencia y falta de control en un accidente mientras se dirigían a la tarefa, ellos tendrían que haber estado en la Escuela o jugando.

Jorgito no necesita nuestra lástima, necesita que luchemos por sus derechos fundamentales.

Por todo esto, te pedimos firmes esta petición."

El proyecto:

El presente proyecto de ley, se apoya sobre cuatro patas:

1- La voluntad de las empresas dedicadas a la producción agrícola, para certificar productos libres de trabajo infantil

2- Las universidades nacionales, para realizar la certificación

3- El Estado nacional, para regular y realizar las acciones pertinentes al cumplimiento de la presente

4- Y por último y fundamentalmente, los consumidores, que a través de un pequeño aumento en el precio de productos certificados pagará un incremento en el ingreso de los cosechadores de aquellas empresas que estén libres de trabajo infantil, certificadas por universidades.

De este modo, el proyecto crea, en el ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, la "Coordinación de Certificación de Producto Libre de Trabajo Infantil". A través de ella, cada empresa interesada en certificar que alguno o todos sus productos están libres de trabajo infantil, deberá realizar un convenio con alguna de las Universidades nacionales ubicada en el ámbito del emprendimiento.

Por este convenio, la Universidad controla y certifica que la empresa no utilice trabajo infantil ni trabajo "en negro" en la producción agrícola (sin cuyo control no se puede certificar el trabajo infantil), y que pague a los cosechadores, que serán los que verán reducidos sus ingresos familiares por no contar con el trabajo de sus hijos, un adicional igual al salario estipulado. Con esto certificado, la Universidad entrega a la empresa una constancia que indique el monto pagado a los cosechadores, que les servirá a estas para pagar los impuestos, tasas y servicios dentro del ámbito del Gobierno nacional, y de aquellas provincias y/o empresas de servicios que adhieran a la Ley. Se agrega en el texto del proyecto de ley un adicional de hasta el 5% que, de ser considerado necesario por la autoridad de aplicación, podría agregarse a la constancia entregada a las empresas, para facilitar la aceptación de este instrumento de pago.

Las empresas y/o entes que reciban estos certificados en concepto de pago de impuestos, tasas y servicios, podrán canjearlos por su valor en dinero en la Coordinación de Certificación de Producto Libre de Trabajo Infantil, ya que esta es la encargada de recaudar el importe extra cobrado al consumidor final del producto.

La empresa certificada podrá además utilizar un logotipo en el cual se deja constancia de que el producto en cuestión es libre de trabajo infantil certificado por Universidad nacional. Las empresas y/o entes de impuestos, tasas y servicios que adhieran, también podrán mostrar un logotipo alusivo.

Este hecho, se pretende que de un plus a la venta del producto ya que, a juzgar por la campaña realizada por "Un sueño para Misiones" y por experiencias similares del tipo de "Comercio Justo" realizadas en Europa para proteger a pequeños productores, los consumidores estarían dispuestos a pagar un pequeño incremento por utilizar productos de estas características.

De este modo, la Coordinación de Certificación de Producto Libre de Trabajo Infantil fijará el incremento necesario en cada producto certificado para lograr duplicar los ingresos de los cosechadores y pagar además los servicios de las universidades nacionales involucradas. Así, y tomando como ejemplo el caso de la Yerba Mate, el incremento no parece ser significativo: según información extraoficial, un tarefero (cosechador de yerba mate) cobró este año alrededor de $ 500 (quinientos pesos) por tonelada de yerba cosechada, lo que representa cincuenta centavos por kilo. Suponiendo un valor de $30 para un kilo de yerba en un supermercado, el precio en góndola a incrementar sería menor al 2% para duplicar el ingreso del cosechador, más lo que se pague a la Universidad nacional que certifique.

Este procedimiento, producirá desajustes en tiempo en el movimiento de los fondos involucrados: las empresas pagarán a sus cosechadores antes de vender el producto, por lo que el dinero estará disponible (dependiendo del mecanismo implementado por la Coordinación de Certificación de Producto Libre de Trabajo Infantil para recuperar esos fondos) probablemente meses después de generado el gasto inicial.

Así, cuando el empresario pague con su certificación impuestos, tasas y/o servicios, y quienes reciban su pago soliciten a la Coordinación de Certificación de Producto Libre de Trabajo Infantil el reintegro de los fondos, será necesario el soporte externo (en este proyecto planteado a través del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación) para poder cerrar el ciclo de pagos, al menos en el inicio de la implementación de la presente Ley, y cuando se produjeran desajustes temporales.

La solución parece complicada. Esto es así, pues el problema es complejo. Pero creemos necesario avanzar en este proyecto, porque la erradicación del trabajo infantil no puede quedar en la letra muerta de una ley.

La eliminación del trabajo infantil en Argentina, debe ser una realidad cotidiana, tangible, y socialmente compartida por todos los habitantes de la Nación. Por todo lo antedicho, solicito a mis pares la aprobación del presente proyecto de Ley.