La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza autorizó el uso de un edificio en construcción abandonado en plena Quinta Sección para ser reutilizado como conjunto de oficinas tipo coworking, es decir, espacios de trabajo colectivo desestructurados que tienen como eje fundamental la cooperación y la vinculación social.
A través de la Ordenanza nº 3934 aprobada este mes por el Concejo Deliberante local, el municipio capitalino aprobó que el inmueble ubicado en la avenida Emilio Civit 482 sea destinado al uso de oficinas tipo coworking. Esta autorización requirió el despacho legislativo debido a que el edificio se encuentra en una zona residencial.
Según la norma, el edificio en construcción abandonado "es una obra abandonada hace más de cuatro décadas, lo que ha producido inseguridad e insalubridad a los vecinos de la zona". De hecho el inmueble de estructura vanguardista, está situado en una de las zonas más cotizables del área urbana de la capital provincial, y representa desde hace muchos años una suerte de "mole fantasmal", como un esqueleto erguido que resiste el embate del tiempo pese a su abandono.
El proyecto presentado ante el municipio por Federico Daffra, uno de los responsables de Campus Olegario (un concepto de coworking que ya funciona en la Quinta Sección), prevé un inmueble sustentable que incluye un muro verde exterior (aislante térmico y humidificador del ambiente); jardines colgantes desde cada balcón, proyectando una protección vertical con orientación oeste; terraza con paneles solares; y sistema de calefacción, el cual estará apoyado por calefactores solares.
Además está previsto que se realice el tratamiento y recupero de aguas grises para riego de espacios verdes dentro del predio, la separación de residuos y la contemplación de un espacio de bicicletas a disposición de la comunidad.
Por otra parte, el emprendimiento contempla la "sectorización" de actividades por piso, "nucleando distintas áreas de trabajo, capacitación, esparcimiento, puntos de encuentro y de reunión, entre otros: Subsuelo y planta baja, Cafetería de franquicia internacional más recepción; Pisos 1 y 2, Escuela de Código; Piso 3, Sala de reuniones; Pisos 4, 5 y 6, Área de oficinas; y Azotea, Terraza jardín y esparcimiento". Además "cada planta cuenta con office y apoyo sanitario correspondiente" y "el terreno anexado sobre la Avenida Emilio Civit (que no está urbanizado) será de apoyo como estacionamiento, esparcimiento al aire libre, pista de salud y área verde".
Más allá de las consideraciones, los autores del proyecto deberán "presentar por factibilidad de obra la nueva propuesta arquitectónica mediante expediente electrónico".
Según los ediles, este proyecto de coworking "tiene por objeto encontrar un ambiente colectivo de trabajo y fomentar la labor colectiva de emprendedores", basándose en la búsqueda de "módulos de trabajo que se integren a la zona residencial brindando actividades abiertas al público sobre emprendedurismo, tecnología, etcétera", que se complementa con la "caracterización del sector como Urbano Histórico".