Avanza el comercio robotizado muy cerca de Mendoza

¿De qué manera los trabajos tradiciones pueden ir desapareciendo? ¿Cómo reemplaza la tecnología al ser humano?

Frecuentemente, pensamos de qué forma la tecnología puede ir reemplazando al hombre frente a ciertos trabajos. Sin embargo, nos cuesta ser pragmáticos frente a la realidad y solemos mirar algunas tendencias a largo plazo.

La robotización puede ser comprendida como el uso de máquinas en procesos de producción, lo que significa que prácticamente toda máquina puede ser entendida como un robot.

Resulta clave entonces pensar en la sustitución: el ser humano realizaba antes tareas que ahora se reemplazan por una máquina.

Estamos más acostumbrados a observar estos procesos en grandes industrias, pero tal vez nos cuesta más imaginarnos estos procesos en el comercio.

Sin embargo, los invito a mirar lo que ya está sucediendo en otros países. Sin ir muy lejos, en Chile ya se puede observar de qué manera se reemplazan puestos de trabajo por tecnología. Claro está, siempre supervisadas por personas, pero lo cierto es que es que se reducen fuentes laborales tradicionales.

En muchos restaurantes donde tradicionalmente atendía un mozo y te comentaba las sugerencias del lugar, actualmente te entregan una carta electrónica donde hay que marcar lo que vas a pedir. De esa manera vas cargando a una lista tu pedido. Una vez definido el pedido se aprieta un botón y el mozo sólo interviene si tenés alguna duda o para traerte el pedido a la mesa. El sistema es muy sencillo y amigable para los novatos, hasta intuitivo.

Con esta metodología, disminuye la cantidad de personas necesarias para atender a los comensales y una carta electrónica que está presente en las mesas a través de un iPad reemplaza gran parte de atención tradicional.

Una escena similar puede observarse en algunos hipermercados donde los compradores, a la hora de pagar, marcan en una máquina, cada uno de los productos, eligen frente a una computadora la forma de pago, deben pasar su respectiva tarjeta o ingresar el dinero en efectivo, elegir cuántas bolsas van a necesitar y finaliza la compra. La computadora te va indicado el paso a paso con gráficos y te advierte ante cualquier equivocación. Sólo en caso de cometer un error o que se produzca algún imprevisto se llama a una persona quien será la encargada de solucionar el problema. Una vez finalizada la compra, con el ticket en la mano se marca en máquina que autoriza la salida del cliente.

La fila avanza rápidamente, los clientes se van acomodando al nuevo sistema - algunos con cierta resistencia- lo cierto es que muchos logran adaptarse y eligen el sistema porque es rápido, confiable, hasta entretenido.

Si bien son ejemplos puntuales, no dejan de reflejar un camino inevitable, donde el trabajo del ser humano va siendo reemplazado por la tecnología. Un camino que todos podemos ver a lo lejos. Sin embargo, nos cuesta imaginarnos a corto plazo, solemos resistirnos a prepararnos para el cambio. Necesitamos repensar nuestra formación, pensar diferente y movernos de las tareas tradicionales para descubrir nuevas funciones.