La Policía de Salta investiga la muerte de una mujer que fue encontrada en su casa de la localidad de Vaqueros, asesinada de más de 40 puñaladas.
Una de las principales pistas para resolver el caso son los cabellos que retuvo en sus manos la víctima, Jimena Salas, de 44 años, cuando intentó defenderse de la salvaje agresión.
El crimen se cometió en horas del mediodía del viernes, en el momento en el que dos hijas mellizas de la víctima, de tres años, se encontraban en el baño de la casa y no habrían presenciado el asesinato. Salas fue encontrada asesinada en la tarde de esa jornada por su esposo cuando regresó de trabajar en su casa del barrio San Nicolás de esa localidad situada a unos 12 kilómetros al norte de la capital provincial.
La mujer fue hallada en medio de un charco de sangre y el primer informe pericial indicaba que había recibido dos puñaladas: una en el abdomen y otra en la espalda. Sin embargo, fuentes judiciales revelaron este lunes que, en realidad, la mujer recibió más de 40 puñaladas. "Se trata de una escena de homicidio, muy emotiva y complicada", admitió el fiscal Rodrigo Miralpeix, quien actuó en un primer momento junto a su colega Pablo Paz, el que posteriormente se hizo cargo del caso.
El instinto de supervivencia de la mujer en medio del ataque hizo que terminara "con múltiples heridas", expresó Miralpeix. El esposo de la víctima, Nicolás Cajal, declaró durante unas cinco horas el sábado pasado ante el fiscal actuante en la causa y volvería a hacerlo en las próximas horas, revelaron fuentes judiciales. Según se supo, el hombre encontró muerta a su esposa cerca de las 13:45 y media hora antes había intercambiado con ella mensajes de texto.
En tanto, sólo una de las pequeñas hijas de la víctima podría declarar en Cámara Gesell, ya que la otra sufriría de algún tipo de trastorno psicológico.
Fuente: Noticias Argentinas