Las personas que obtienen más proteínas vegetales tienen un riesgo general más bajo de fallecer de forma temprana que las que consumen mucha proteína animal, indicaron investigadores en nutrición de la Universidad de Harvard, en Boston.
La carne procesada contiene grandes cantidades de sodio y nitratos, que se han asociado con la enfermedad cardiaca y el cáncer. Los cortes grasos de carne, en particular de carne roja, también contienen grandes cantidades de grasa saturada, colesterol y calorías extra.
En cambio, las proteínas vegetales tienden a ser más saludables, y contienen una gran cantidad de fibra, antioxidantes, vitaminas B, ácidos grasos omega 3 y otros buenos nutrientes, pero menos calorías y muy poca, o ninguna, grasa saturada, explicaron los especialistas.
Para ello los nutricionistas de Harvard llevaron a cabo una prueba con pacientes. Resultados: por cada aumento del 3 por ciento en las proteínas vegetales en la dieta diaria, los participantes experimentaron una reducción del 10 por ciento del riesgo de muerte por cualquier causa y una reducción del 12 por ciento de la mortalidad por causas cardiacas. Además, los participantes experimentaron un aumento del 2 por ciento del riesgo de muerte por cualquier causa y del 8 por ciento del riesgo de muerte por causas cardiacas por cada incremento del 10 por ciento de la proteína animal en su consumo total de calorías diarias.
Intercambiar un 3 por ciento de las calorías procedentes de la proteína animal por proteínas de origen vegetal redujo el riesgo general de muerte prematura, en función del tipo de proteína animal que se sustituía. De este modo, el riesgo de muerte prematura se redujo un 34 por ciento si las personas comían menos carne roja procesada, un 12 por ciento por comer menos carne roja no procesada y un 19 por ciento por comer menos huevos.
El estudio halló unos resultados mezclados con respecto a los huevos y los productos lácteos, los cuales no eran tan malos como la carne procesada o roja, pero no eran tan buenos como el pollo o el pescado. "Cuando se compara el huevo y los productos lácteos con la carne roja, se pueden considerar una buena fuente, pero el pescado o el pollo serían una fuente mejor", argumentaron los nutricionistas que hicieron la investigación.
FUENTE: Mingyang Song, M.D., Sc.D., nutrition research fellow, Harvard T.H. Chan School of Public Health, Boston;