Desde hace varios meses, el Parque Cívico es una verdadera "boca de lobo". A excepción de los alrededores de la Casa de Gobierno y el ingreso al Memorial de la Bandera, la mayor parte de las iluminarias del extenso espacio verde están apagadas, lo que sumerge al paseo en una oscuridad penetrante durante las noches.
La situación es crítica principalmente en el predio que está frente a la Casa de Gobierno, conocido como Paseo del Bicentenario tras las refacciones que terminaron en 2012, ya que de noche suele ser transitado por personas que "acortan camino" para cruzar hacia calle Peltier o dirigirse en dirección a la Quinta Sección, e incluso para aquellos que gustan de dar un paseo nocturno.
Esta falta de iluminación, que intenta ser compensada con poco éxito por un par de reflectores, convierte a la zona en un potencial foco de inseguridad.