Desde tiempos inmemoriales, los humanos ejercemos la guerra para enfrentamos por diferentes razones, ya sean económicas, políticas, sociales o religiosas, siendo que durante milenios (incluso se podría decir hasta el día de hoy) vimos al campo de batalla como el único escenario posible para dirimir conflictos entre sociedades y alcanzar la paz. De este concepto proviene la famosa frase de origen romano "Si vis pacem, para bellum": "Si quieres la paz, prepara la guerra".
Las batallas que cambiaron la historia (Editorial El Ateneo), del historiador francés Arnaud Blin, narra con precisión doce batallas que definieron completamente el transcurso de una guerra e, incluso, el destino de grandes imperios y de buena parte de continentes o toda la humanidad, desde lo político, económico, social y cultural.
Esta obra describe cada hecho bélico con una mirada abarcadora, desde las decisiones tomadas por los líderes políticos y militares de cada bando hasta los movimientos del soldado raso, junto con las estrategias tomadas por las partes y el uso tecnológico y táctico de las armas y los elementos de combate. Sin embargo, Blin ahonda mucho en el contexto histórico previo que rodeó a esas batallas y en los resultados que produjeron las mismas a corto, mediano y largo olazo. Esta contextualización explica la importancia histórica de esas batallas en una época y lugar determinado, demostrando como una sucesión de decisiones políticas militares estratégicas, circunstancias fortuitas, acciones en el campo de combate y ambiciones personales pueden torcer el rumbo de los acontecimientos.
Guaugamela, Zama, los Campos Cataláunicos, Yarmuk y Qadisiya, Hattin, Ayn Yalut, Tenochtitlán, Lepanto, Lützen, Borodino y Stalingrado son las batallas elegidas por Blin para narrar en su libro, cuya elección justificó en base a criterios geopolíticos y de trascendencia histórica que consideran a estas batallas como decisivas. Ello explica el por qué quedaron afuera acontecimientos bélicos más 'mediáticos' como Termópilas, Salamina, Constantinopla, Waterloo, Somme o Dunkerque, que si bien tuvieron un papel muy importantes en el devenir histórico, no tuvieron el mismo impacto demoledor en la humanidad que las seleccionadas por el autor francés.
En base a estos acontecimientos, Las batallas que cambiaron la historia es una excelente mirada hacia nuestro pasado desde la perspectiva del conflicto armado, manifestando la relación entre la humanidad y la guerra y las funciones que ha cumplido esta última en las sociedades históricas, poniendo al descubierto cómo la dicotomía entre racionalidad y emocionalidad, que tiende a la irracionalidad, termina moldeando el futuro.
Nicolás Munilla