El abogado Francisco Nicolía estuvo a punto de morir mientras trabajaba en Tribunales de San Juan. A pesar de las advertencias que recibió la Corte de Justicia por el mal estado de la instalación eléctrica, nadie se preocupó por reparar como corresponde una llave térmica que estaba rota y casi se desata una tragedia.
Según contó este viernes Diario de Cuyo, el interruptor se desenganchó de la pared, el empleado lo quiso levantar y recibió una fuerte descarga que le dejó doliendo el brazo derecho y la espalda. Como el dolor persistía, al otro día tuvo que volver al médico y fue despachado a su casa para recuperarse.
Todo sucedió el jueves anterior en la tarde, en el juzgado Correccional Nº 2, ubicado en el primer piso del palacio judicial. Nicolía se encontraba tipeando en una PC cuando vio que la caja que contenía la térmica se descolgó, la tomó para ponerla de nuevo en el soporte y ahí sintió lo que popularmente se llama un "patadón" de electricidad.
La caja con la llave térmica era de un aire acondicionado, estaba a media altura, casi pegada a la humanidad de Nicolía, y hacía meses que estaba rota. Es más, un trabajador contó que cuando pedían que la arreglaran, personal de mantenimiento la aseguraba con cinta al soporte y al poco tiempo, volvía a despegarse.